Una enfermedad silenciosa. Cientos de años tal vez sin
nombre. Un mal disfrazado con un manto de depresión, locura, paranoia para
ocultarlo y no infundir el temor. Pero existe, ya no se esta ocultando y muchos
como yo queremos expresarlo y mostrarlo al mundo que quiere quitarse la venda
de los ojos. Porque ocultarlo fue devastador para muchos conocidos,
desconocidos y no tanto, a veces hasta la muerte. Pero puedo decir o cualquiera
puede hacerlo que su nombre exacto da igual; los que estudiaron medicina o
psicología, o los que pasamos por esos estudios saben que el trastorno bipolar
es un nombre formal que encontramos en los libros de psiquiatría por
ejemplo. Es la psicosis maníaco depresiva
que mencionaba el psicoanálisis con un nombre mas bonito ahora, que hace que te
rechacen menos… quizás? O te tengan menos miedo… tal vez? Se puede decir que
hoy por hoy existen muchas historias de vida silenciadas, tantas aún por
descubrir, por decir.
Sólo escribo aquí hoy y ahora para decirles que no solo
escribo cuando estoy en un callejón sin salida. Hoy me siento bien, un 5 del 1
al 10 y es perfecto para mí. Por lo menos lo siento así ahora, es lo
importante.
Yo desde mi lugar puedo decir, aparte de tantas historias, que
la luz en mi es como un gran antidepresivo. No es difícil encontrar luz, no, lo difícil es querer abrir los ojos para
verla. Y puede que ya los tengas abiertos y veas todo sin luz todavía. No sé si se entiende, pero es la mejor forma
que tengo de expresarlo por escrito o si tuviera que explicarlo con mi voz. Hay
momentos en que no encontras luz, y no se trata de religión ni luz en el
corazón, sino de una luminosidad en tus ojos que mejora tu estado de animo y te
da una tibia y cálida esperanza de que te vas a sentir mejor. No es cuestión de
pegar un ojo en un foco de luz, pero si de intentarlo aunque no literalmente
jaja. Lo primero que hago cuando me siento triste y depresiva, es tomar mi
acolchado; de un lado es blanco y del otro negro. Adivinen cual es el que se ve
cuando entran a mi habitación… el blanco. ¿Por qué el negro esta abajo? Simple,
porque cuando me tapo con él todo se oscurece, yo me meto ahí en esa oscuridad
y no quiero salir. Y agarro el celular y tengo una lista de temas programados: todos depresivos obvio, cantados por mujeres y
en otro idioma. Y podes tratar de levantarme, pero capaz entre cuatro puedan
hacerlo (aunque no creo) ya que tengo peso muerto, ¿por qué? Porque mi cuerpo
se pega a la cama y deja que la gravedad de apodere de todas las partes de mi
ser y las llame al centro de la tierra, como un imán. Entonces con cuatro
personas o no, es muy difícil levantarme. Y esos momentos no son en los que puedo llegar
a llorar por nada o de la nada, o porque si; pero si dejo que mi mente sea una
ensalada de pensamientos, y como yo sé eso, trato de concentrarme en la música,
me imagino cantando y que yo me emociono con lo que canto y que emociono al
publico, que puedo llegar a sus corazones con mi voz. Y si lo pienso ahora es
lo que siempre quiero, depresiva, estable, o maniaca siempre quiero llegar al
otro y generalmente es con mi voz. Hasta en los momentos mas tristes y vagos de
mi existencia. Y cuando el publico esta de pie y me emociona, digo que tal vez
nunca llegue a ser feliz como me siento ahí, pero esta canción me ha hecho poner
contenta.
Yo desde mi lugar puedo decir, aparte de cientos de
historias, que aun no he encontrado mi anti maníaco natural más allá de los
psicofármacos. (Siento que este relato va a ser mas largo jaja) Y creo que
tanto un estado como el otro son peligrosos sin embargo este me gusta más,
obviamente, que alguien que no lo ha experimentado ambos me diga que no es así.
Lo malo es que puedo distraerme mas fácil, por ejemplo en una conversación
porque estoy pensando lo mio, y puedo interrumpir a quien sea para dar mi idea
descabellada o no de algo que se refiere a lo que se esta hablando o no. Y
puedo lograr que acá mi publico “real” se ría de las cosas que digo, se sienta
incomodo, o se enoje. Y eso me hace feliz en ese momento. Me es difícil
discernir entre lo que esta bien o lo que esta mal, y no puedo controlar mi temperamento
si estas intentando hacerme entrar en razón diciéndome por ejemplo: “Fabi, deja
de hablar del incesto, de las orgías, de los coágulos de sangre o de los DNI
para los animales acá, por favor” (Vale aclarar que eso pasa ahora, hace unos
tres años y pico, porque antes nadie me decía que me callara algo, amo a mis
papas y yo bien viva no iba a hablar tal vez de orgías delante de ellos, pero
si delante de desconocidos quizás) Y aquí vamos con las dos horas de sueño,
trabajar 6 u 9 horas y dormir tan poco, convencerme de que de alguna forma
podía hacer que el día tuviera 36 horas y no 24 porque no me alcanzaba para
hacer todo lo que yo quería. Esos comportamientos imprudentes desde que la
calle y el “salir” aparecieron porque ya tenia 12 años, empezó a ser un antes y
un después en mi vida. Falta de control, no había celulares para llamadas de
¿Dónde estas?; falta de autocontrol, no ser la primera pero si una de las
primeras en perder la virginidad de mi clase, no ser la primera pero si una de
ella en probar el alcohol y no dejar de hacerlo en cada salida. Vamos! Quien no
le robo algo de la bodega a su padre o madre? Bueno tal vez no todos a los 13 o
14 pero todos lo han hecho. Drogas, y siempre les tuve un gran respeto. Pero
bien grande y como siempre, inteligente decía nunca me voy a drogar porque se
que no lo dejaría nunca, como el cigarrillo. Pero una vez probé marihuana, pero
“chupe tanto esa noche” es decir me embriague tanto que realmente nose si hizo
algún efecto en mí. Parejas sexuales, si, muchas, como siempre se dice que es,
si es así. Ahora lo entiendo y no me crucifico por eso. Y lo mas importante,
“hacer gastos exagerados”. Uno siente, yo sentía que todo era necesario y lo
era, solo que no podía pensar que después iba a llorar lagrimas de sangre para
poder pagar y que usar una tarjeta de crédito se hace un circulo vicioso, una
ruleta rusa que nunca para, nunca. La plata, el dinero ya no lo ves en tu mano
o lo ves para contarlo nomas y luego pagar, y después tener esas cosas y que no
sea suficiente y sentir que no se lleno el vacío. Siempre fui de pensar que
tenia enfermedades, fui diez años al cardiólogo porque pensé que era enferma del
corazón desde chiquita le decía a mi mama y todos los años me llevaba, hasta
que en el año diez yo ya adolescente me dijo “no tenes nada, nunca tuviste
nada, yo en tu lugar entes de verme a mi iría a ver un psicólogo”. A que voy
con esto, a que siempre fui de ir mucho a los hospitales, a hacerme todos los
chequeos y análisis para saber que estaba bien. El del VIH me lo hice cuando
aun no había terminado el colegio creo, y lo hacia cada 6 meses porque había
escuchado que era así. Pero volviendo a la tarjeta de crédito, aun aunque he
ido tantísimas veces en mi vida al “médico” al “hospital”, no se compara con
las veces que he ido a una veterinaria. Mi dinero se iba ahí, ayudando porque
tengo el Don, soy la elegida (me digo, me decía, a veces no lo digo como ahora)
para ayudar y salvar a los animales. Desde collares, terapias caninas, levantar
gatos atropellados por autos, pisados literalmente y yo aun creía que había una
opción. Nunca me daba por vencida, nunca me di por vencida. Como lo he contado
antes, me diagnosticaron gracias a Clarita y sus 10 perritos. Un día me llego
un mensaje de texto (claro yo era la salvadora , la que todo lo podía, la
millonaria, la que debía actuar… se ve que esa imagen cree de mi) respecto a
esta perra atropellada a cuadras de casa con todos sus perritos, y volviendo
del trabajo cambie mi rumbo y me vi con ese panorama, y si bien me sentí Dios
no sabia que hacer, fue una sensación de ahogo, tarjeta de crédito al limite,
no había efectivo, tantos perritos, uno me miro y una pulga o garrapata le
caminaba por el ojo, y parecía que ni lo sentía. Llenos de vaya a saber cuantas
cosas mas, y esta perrita con sus ojos tristes y bien abiertos, ella sabia que
no debía abandonar a sus perritos y yo sabia que no debía abandonarlos a ellos.
Y fue una semana difícil, mi novio, mi compañero mi alma gemela mi amor me
ayudo con ese caso y tantas personas mas. Y todo tuvo un final feliz, pero
antes de que se de ese final feliz, antes de ese momento preciso en el que en
una película dice “que vivieron felices para siempre” yo me derrumbe: toda la euforia, el no dormir, el no darme
tiempo para llorar lo que no podía conseguir, el trabajo, la vida que tenia
como visitar un geriátrico, los problemas que tome de mis seres queridos para
solucionarlos, pudieron mas, hicieron
que mi cabeza que era un batallón de problemas, fue como un rompehielos que
embistió contra mi cerebro afectándome, llegando al trabajo con temblores,
mareos, nauseas y luego sin poder decir ni una vocal reventar en llanto en
medio de toda la sala de break. Era una mezcla de dolor, de desesperanza, de no
sentir el cuerpo, y de haber podido al fin darle el LUJO de llorar porque había
conseguido ubicar todos los perritos, darle un tratamiento a la perrita.
Vinieron los cazafantasmas como los imagino yo, 4 médicos con bolsos grandes…
preguntas y entre chequeo y chequeo me dijeron y vos a citar “anda a tu casa
saca tu cerebro y déjalo en la mesa de luz”, si la tensión, la taquicardia, el
muro de acero en mi estomago, la cervical, bla bla bla.
A que voy con este ejemplo, a que toda esa semana y toda mi vida anterior a eso se caracterizaba por un estado de animo muy elevado, muy comunicativo y bastante irritable, los pensamientos eran y suelen ser muy rápidos, como apresurados, el hablar mucho y creencias en fin falsas de mi misma y de mis habilidades, y digo en fin. Porque pude salvar toda esa familia, pero a costa de que? Pudo darme un ACV ese día, un ataque al corazón. Ni aunque lean esto podrían entender como me sentí ese día. Mas allá del porqué, sino la sensación el malestar. Y yo hace mucho que no quiero comer carne, amo la fruta. Pero no puedo volver a retomar mis actividades como proteccionista o activista porque siento que voy a volver a comprometerme exageradamente en esas actividades. Y es una sensación de pena para mí. Igual he ayudado en difusión de mascotas perdidas de conocidos que han sido recuperadas, y trato de no darme el crédito, trato….pero Hey! Hola soy bipolar. -.-
A que voy con este ejemplo, a que toda esa semana y toda mi vida anterior a eso se caracterizaba por un estado de animo muy elevado, muy comunicativo y bastante irritable, los pensamientos eran y suelen ser muy rápidos, como apresurados, el hablar mucho y creencias en fin falsas de mi misma y de mis habilidades, y digo en fin. Porque pude salvar toda esa familia, pero a costa de que? Pudo darme un ACV ese día, un ataque al corazón. Ni aunque lean esto podrían entender como me sentí ese día. Mas allá del porqué, sino la sensación el malestar. Y yo hace mucho que no quiero comer carne, amo la fruta. Pero no puedo volver a retomar mis actividades como proteccionista o activista porque siento que voy a volver a comprometerme exageradamente en esas actividades. Y es una sensación de pena para mí. Igual he ayudado en difusión de mascotas perdidas de conocidos que han sido recuperadas, y trato de no darme el crédito, trato….pero Hey! Hola soy bipolar. -.-
Pero bueno vayamos al caso mas escalofriante de la historia…
buuu. La muerte mmm . La muerte no es una intrusa es una amiga dijeron alguna
vez por ahí. ¿Por qué la podemos ver así? Y capaz porque se piensa que esa luz
de la que hablé mucho mas arriba, una luz que te lleva a ese paraíso, “ese
paraíso” que quien tiene idea que es. La manía es como una impresora
supersónica en el cerebro al cerebro, páginas y páginas por segundo favoreciendo
la aparición de ideas y asociaciones, algunas tan irracionales, pero que por
ejemplo en el terreno de los poemas o cuentos son para decir: “oh por Dios que
brillante”. Entonces nos preguntemos así como yo me pregunto ¿El precio
del arte significa entonces, eso, el sufrimiento? ¿Acaso es bueno sólo aquello
que puede expresar dolor, mas allá que estés en tu punto máximo de euforia
alegría o tristeza y vacío profundo? Yo creo que nadie elige el dolor, casi
nadie, el que lo hace le encontró algún beneficio banal. Entonces, ¿qué? El bipolar, acorralado por la inestabilidad,
la desesperación y la muerte; yo… Nacimos, nací, a mi pesar (¿) con un destino:
acostumbrar a mi cerebro a ser mas creativo o en todo caso nacer tan creativa
que terminé provocando en mi cerebro un problema mental . Tal como para decir,
llevo un Don, soy un genio, voy a ser famosa y todos se van a poner de pie y me
van a aplaudir. Optimismo, ego y autoestima al 100%
Esto es todo por hoy. Si tienen un momento mas, reflexionen sobre
mí, sobre esta enfermedad y sobre ustedes mismos o sobre ese ser querido que
tanto les preocupa… ¿Quién puede tomar las riendas de nuestras vidas?
Bien, si supero esto hasta los 65 años aunque sea, será la
victoria más grande que haya alcanzado nunca. Toda esta bosta de inestabilidad
afectiva, sentimientos de vacío e inutilidad, parasuicidios (que no regresen
nunca) y bla bla bla. Porque sé que voy a enloquecer de nuevo, que me voy a
recuperar, que me voy a deprimir, que voy a tomar mas pastillas en mi vida que
habitantes en la tierra. Y se también que voy a deber toda la felicidad de mi
vida siempre, a tantas personas, pero sobre todo a mi misma. Porque no me
subestimen, a la que realmente soy, puedo perder todo pero no la certeza de mi
propia bondad.
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