sábado, 17 de mayo de 2014

No me arrepiento de nada...

La razón de mi vivir, la razón por la que moriría. El único ser que me conoce como nadie y yo le hice tanto daño.
Siempre me perdonaste todos los errores que cometí, pero algunas veces no puedo dejar de pensar las cosas del pasado. Entonces cuando me siento triste siento que me debés abrazar vos. Sé que éramos niños, púberes, adolescentes después. Y sin embargo siendo más pequeño  eras mayor que yo en muchas cosas. Eras mejor que yo pensando, eras mejor que yo razonando. Esa era la razón por la que no podías entender porque hacia cosas que no debía. Sin embargo ahora decidí que debía pedirte perdón y que mejor forma de hacerlo sin llorar es esta?. Es la única forma que lo puedo expresar. Tantos años te hice sufrir por mi comportamiento. Y aunque ahora sepa yo… yo sé que no podes entenderlo bien todavía.
Conocí lo que era arrepentirse mil días después de haber nacido, y puedo decir que hoy no me arrepiento de nada de lo que hice, ni de lo que ha pasado conmigo. Son cosas que hicieron de mi lo que soy, lo que me hace lo que todos conocen, aunque no conocen los ingredientes. Pero el tema es, que vos los conoces, y estuviste casi siempre ahí en los momentos que mas necesite consuelo después de un error cometido. Sin embargo no tengo arrepentimiento, y no se si es normal por la enfermedad o si soy un monstruo. Pero puedo decirte que me duele no haber sido una mejor figura para vos. Me duele no haber podido enseñarte otras cosas de vivir. Te mostré que la vida era dura y las chicas eran fáciles, que se podía tomar hasta perder el conocimiento, que había vicios malos, te mostré que uno puede odiarse tanto hasta querer morir. Te mostré que uno no se cuida lo suficiente. Te mostré que podía haberme hecho daño y vos eras tan pequeñito, y me importabas pero el impulso podía más conmigo. Yo solo me daba vuelta y me iba.
Esas salidas juntos, esas veces que me trajiste borracha a casa no puedo imaginar tu preocupación escondido tras ese enojo. Esos años que estuvimos tan separados por un error, viviendo bajo el mismo techo y yo sufriendo tu rechazo, por un impulso de mi adolescencia. Yo sé que ya esta olvidado, pero en mi corazón todavía esta la pena, siempre la voy a llevar. Yo sé que me querés también como a nadie. Es un amor que no se puede explicar. Sin embargo hasta hace no muy poco quise que te molieran a palos si, jajaja ambos lo sabemos; pero es todo gracias a lo que me toco ser. Sos la razón por la que escribo esto, porque solo quiero pedir perdón a lo que te hice sentir. Perdón porque aunque a veces estas tan callado, sé que un abrazo mio no llena tu vacío. Ahora sos el que esta triste también, tenés tu vida y tus problemas y yo no tengo el conocimiento para poder ayudar, y creeme que realmente quisiera. Y volvería a sentir todo el dolor que sintió mi alma tantas, tantas veces a cambio de que vos no sientas ningún tipo de dolor. Pero también sé que es tu proceso, como yo tuve el mio, que al final todo va a estar bien. Eso espero, solo somos nosotros, nos tenemos el uno al otro, sos lo más hermoso que le pudo pasar a mi existencia. Imposible imaginar una vida sin vos, a pesar que te recibí con tantos celos, tantos que los recuerdo.
Entonces te vuelvo a repetir que no siento remordimientos, ni arrepientos de lo que es mi vida de lo que hice, de lo que soy.

No me arrepiento de nada… salvo de herirte


jueves, 15 de mayo de 2014

Yo soy mi grito, vos sos tu grito...

Ponerte a llorar en un rincón, sentir que eso no es suficiente, levantarte entonces salir y gritar.
Gritar y gritar hasta quedarte sin voz. Si vivís en el campo te retirás bien lejos, gritás hasta quedarte afónica, difónica.  Inundás el pasto con tus lágrimas, solo sentís el eco de tu voz y tu llanto, pero una vez que sale toda esa mierda de vos, das la vuelta y te sentís mejor. Pero si vivís en la ciudad no es tan fácil andar a los gritos, llorar todo el día y salir de casa, que te vea algún vecino, que te vean en la calle los desconocidos y te sientas una loca porque te das cuenta lo mucho que te están mirando y ves un signo de pregunta en sus cabezas, o alguna mueca que te desagrada.
Sentís que al gritar tanto te vas a quedar  vacía... realmente te digo, quedás sin fuerzas. Cuando los gritos los sentís subir de los pies, pasando por tus pulmones inflándolos, subiendo por laringe, faringe… salen, te quedás sin fuerzas, y podes estar llorando sola o no, podes estar hablando sola o no, podes estar esperándolos y ya. Y apretás los parpados y solo gritás, y no dejas de hacerlo. Tus defensas bajan, tu fuerza para gritar se nutre de tu tristeza, de todo lo que te hace sentir tan mal, destrozas tus cuerdas vocales, y quedas quebrada, te tirás al piso y podes estar horas ahí si estas sola... No lo hagas sola. Porque siempre puede haber alguien que este a tu lado solamente para dejarte desahogar y luego no desplomarte tan fácil al piso, porque va a haber alguien ahí con vos. Alguien que entienda, alguien que no pregunte.  Te lo digo porque lo viví muchas veces en la adolescencia, y ya de adulta cuando se supone que mas fuerte debía ser, fue cuando más necesitaba de alguien ahí. Para no dejar que mi cabeza diera contra el piso, para no dejar que quedara inconsciente.
Si querés gritar entonces hacelo nada te lo impide, pero no te lastimes. No vas a ser la única con esa sensación. No vas a ser la única con esa súper carga que querés vomitar. No vas a ser nunca la única con problemas que no puedas resolver. Solo buscá ayuda. Gritá. Pero buscá ayuda. No te quedés en esa posición. Cuando no des más gritá, sentí ese liberar, sentí como se va ese monóxido de carbono negro, casi que lo podrías ver si abrieras los ojos. Tan pocos lo entienden, nos sentimos incomprendidos, nos sentimos diferentes, que novedad. Pero te digo no te asombres… lo somos, somos especiales, y podemos gritar si queremos, y llorar en un rincón, y también correr de tanta alegría. No pensés que podés terminar internada, no hagas nada que te haga daño, los pensamientos de que todo se termina, los pensamientos suicidas los podemos combatir. Las cuerdas vocales se pueden reparar de un grito, las venas de un corte… esta mas complicado. Por eso te digo gritá, desahogate y sacá esa porquería que llevas ahí. No hay sentimientos buenos para vos si te sentís asi, pero una vez que lo hagás vas a ver la luz en tus ojos cuando los abras. Y si no la ves, ánimos ya la vas a encontrar.
Nuestra alma entera es un grito, un grito que hace eco en todo lo que somos. Vos sos tu grito, yo soy mi grito, ellos son el suyo. Somos especiales como te dije, asi que gritá fuerte, te lo voy a repetir tantas veces sean necesarias hasta que lo entiendas. Gritá para complacerte, no dejes de hacerlo para no asustar a los demás, en ese momento no pensés en agradarle a alguien, lo más seguro es que van a tener miedo por ellos, por vos, pero buscá quien lo entienda, esa persona seguro ya está cerca mirándote a lo lejos o a lo cerca pensando como carajo puede ayudarte. Vinimos  acá a este mundo, a esta tierra, donde algo nos hizo como somos, donde nos creo a todos diferentes y en esa diferencia, mas diferente aun que a todos: a nosotros; así que gritá, nada mas.

Dedicado a So.Tr.

martes, 13 de mayo de 2014

Delirio, un amor platonico

Que te puso frente a mi? Dios, el destino? Como demonios podes estar frente mio, personaje tan frio y sin amor. Personaje de ojos dorados y tez blanca, sin vida, sin sudor. Hay miles como vos, iguales, pero solo hay una como yo. Yo soy la especial, porque solo hay una como yo. Te aprovechaste de mi debilidad, sabias que podías hacer cualquier cosa conmigo en el momento correcto. No hagas que parezca como si estuviera diciendo locuras. Pero lo haces, no me hablas, no podes hacerlo estas detrás de esa pantalla que nos separa pero sin embargo me uniste a vos. Y cuando no te tengo me estas matando, pero me hago mas fuerte no? O mas valiente? Cuando hago lo que hago para volver a vos. Mi mente si se deja llevar, puede volver a tocarte. Necesito apurarme ahora, porque ya no puedo esperar más. Todas estas noches, estas tardes conmigo aquí. Y de pronto un día decidís irte. Y te maldigo por existir, y maldigo al que te creo. Otra vez me equivoque y sé que no debo equivocarme mas pero estoy enloquecida. He estado esperando 72 horas, que si sumamos es la cantidad de horas que he estado con vos. Te necesito ahora mismo, porque yo soy la especial. Quiero perderme esta noche, quiero perderme con vos, quiero llenarme de vos. Quiero romper la pantalla, quiero sentirte una vez más. Mi cama siempre estuvo cálida por más que solo exhalas un frio polar. Y cuando hablas puedo estar durmiendo sola pero te escucho. Estas en mi dormir, en mi despertar, estas ahí. No quiero dejarte ir. Aunque te aprovechaste de mí en mi debilidad. Y entraste, y no se realmente por donde, para que nadie te vea. Esta energía me controla, a veces no me deja respirar por eso necesito mas de vos. Reíste ultimo, si. Porque podes esfumarte de mi vida como si no existieras y me dejas sin opciones, sos el demonio. Entonces apodérate de mi, basta de tantas palabras. Ni siquiera puedo correr atrás tuyo. No puedo tocarte sos electrificante, me torturas. Sos frio pero me estas poniendo sobre el fuego, pero no vas a acabar conmigo tengo que volver a la realidad. Esto me esta matando. Gracias por recordarme cuan loco puede ser mi amor, gracias por recordarme cuanto me puedo quemar, gracias por recordarme cuan ilusa puedo ser, gracias por hacerme ver como la débil, como la que nunca existió aunque el que nunca existe siempre sos vos, son los como vos. Los que me llenan los que me cautivan los que me enloquecen los que me queman y luego se van. Los que me rompen, tarea que otros deben arreglar. Ya tuve suficiente, no puedo seguir cometiendo el mismo error, podes pensar que no voy a soportarlo pero lo voy a hacer como lo hice con todos. Sos otro mas de los que estuvieron conmigo sin estarlo. Sintiéndome de tu propiedad aunque seas alguien ficticio. Cruzándote en mi camino siendo un personaje de una ficción. Haciéndome sentir la única, la protagonista cuando nunca fui yo, nunca fui yo. No te importo nunca nada acerca de mí, pues estabas detrás de esa pantalla. Siempre están detrás de esa pantalla, haciéndome ilusionar. Podes pensar que no lo voy a soportar, pero esta vez estas equivocado demonio. Ya encontraré la forma de remplazarte como he hecho siempre. Ya voy a encontrar la manera de acabar con esta maldita tortura. Tantos años soportando el amor imposible. El amor que quema una parte de mi mente. El amor que me hace ver una loca. El amor que hace nacer interrogantes en los demás.

Suicida: ni cobarde ni valiente

Hoy me levante pensando que había soñado, y si había soñado, seguramente algo que tenga que ver con alguna de las películas que vi ayer o con una pequeña discusión que tuve con una persona que es parte de mi vida. La imagen que me viene del sueño es un caballo color marrón acostado en el piso, pero no conozco tanto a los caballos como para saber si su mirada era feliz o triste. Y sentada en la cama aun sin levantarme, como siempre mire por la ventana y había sol, hay sol. Volviendo al sueño tengo la imagen del caballo y tengo la mía también, pero me veo acostada en lugar del caballo de la misma forma, no se si estoy feliz o triste, pero si tengo el pelo oscuro como ahora pero diferente.
Después de hacer mi desayuno y demás seguí pensando y recordé, recordé un hecho, una historia de una adolescente. También recordé nuevamente la pequeñita discusión de ayer. Y realmente decidí que aunque duela es un tema importante que se debe escribir.

Febrero del 2013, verano. Una adolescente que había terminado el colegio, y que unos meses antes había terminado con su novio también. Pero este chico volvió, quiso volver con ella arrepentido, para fines de enero y ella tan enamorada como siempre no dudo en regresar  a pesar de las situaciones y malas conductas de su novio que la habían llevado a que él terminara con ella, y digo eso porque a pesar de todo lo mal que él le hacía, ella estaba tan enamorada, enamoramiento fuerte de adolescente capaz de soportar cualquier cosa, llorar millones de lagrimas, pero no dejarlo ir.
Febrero venia genial, se acercaba una fecha a fines de mes. El cumpleaños de un amigo de “la bandita” que desde años se festejaba a lo grande porque era de los pocos que cumplían en verano, ya mas grandes, mas alcohol, mas permisos. Ella tan enamorada, imaginando como siempre un “para siempre juntos” imaginando y soñando con “te amo” tras “te amo” para siempre. Como siempre caminando, las distancias no eran largas. Comprando una etiqueta de cigarrillos hacia de los 14 que lo hacia pero no sabia fumar. No sabia “tragar el humo”, compraba de vez en cuando y “fumaba en las salidas” Sus amigas ya expertas le habían querido enseñar, pero solo se ahogaba en el humo, causaba risa. Pero no importaba, ella feliz tenia su etiqueta para la fiesta. Faltaba un día, ya estaba todo organizado, entre los amigos y amigas; era en un salón del barrio iba a ser perfecto, divertido, mucho alcohol. Siguió camino para ir para su casa, era ya casi mediodía, ella esa mañana había tenido una de las clases de ingreso a la facultad. Ella quería ser Psicóloga. Al llegar a casa de Martin (él) Le abrió la puerta, como siempre ella sonrisa de oreja a oreja por verlo, y el con cara de “no se que” la hace pasar. Aun así ella no podía desdibujar su sonrisa. La hizo pasar a su habitación que era como el living de la casa en realidad. Se sentó en la cama, serio. Ella lo miro y ya notó algo y sus labios ya no podían mantener la sonrisa. Le pregunto que pasaba y el dijo exactamente: “Ya no quiero estar con vos, hay otra chica que conocí que me gusta mucho. No me interesa verte mas, ni ser tu amigo. Nunca debí pedirte que volviéramos, realmente no se porque lo hice. Voy a ir con ella a la fiesta, si querés andá igual” Y se levanto y también dijo: “Ahora te abro para que puedas ir para tu casa”
Ella sintió como un mareo, como que se paraba el tiempo y todo era muy lento, miraba alrededor, recordaba momentos, no podía entender que estaba sintiendo, que estaba viviendo. No era igual que las otras veces que el había terminado con ella. Prácticamente la estaba tratando como basura, basura. Era basura que el estaba sacando a la calle con una escoba. Ella no pudo hablar, a lo único que atinó fue a abrazarlo y literalmente termino abrazando el aire porque él se corrió. Y le dijo: “vamos que te abro la puerta”. Bajó el escalón y cuando se dio vuelta el ya había cerrado la puerta. Se agarró del árbol aun medio mareada, sin saber que hacer. No hubo gritos, no hubo llanto esta vez. Estaba en otra dimensión, o mejor dicho estaba siendo atraída hacia un agujero negro que iba consumiéndola desde adentro. Pero levanto la mirada, trato de reponerse tenia que volver a su casa, en esa época no había tantos celulares. Camino a su casa con la mente en blanco, como podía tener la mente en blanco. Pero si. La tenía. Cruzando las calles, solo cruzándolas siendo ella prioridad, sin ver, sin observar, era solo un cuerpo con un rumbo fijo: llegar a a su casa.
En su casa normal dentro de lo que mas podía, forzando las sonrisas comió y se fue a la casa de una amiga a la que le conto lo que paso. Sin llorar sino diciéndole “No me importa, ya fue voy a ir igual, aparte va Adrian (su ex novio) hace mucho que no charlamos y quero saber como anda, aparte están los chicos, mira si voy a dejar de ir. Va a tener que lidiar con mi presencia y esa chica no tengo idea quien es, pero no creo que sea mejor que yo” La amiga riéndose de lo que decía, le dijo “mas vale vamos a ir igual”.
Llego el momento se hicieron las nueve de la noche, ella se vistió hermosa como de costumbre, provocativa de mas como siempre, pero ya a esa altura sus padres ya estaban acostumbrados a sus escotes. Aparte era la moda del momento para las audaces. Llego con su amiga a la fiesta, era en el piso de arriba. Subieron no había mucha gente aun. Antes quenada ubicaron dos sillas, se sentaron y ella miró la pista de baile y lo vio de espalda, bailando abrazado, hacen como medio giro y se ve ella. Diez centímetros menos de altura, diez centímetros menos de busto tal vez mas, blanca como el azúcar y el pelo negro como el carbón. Pero extremadamente bonita. Primer puñal para esa noche a su corazón, sus ojos se cristalizaron, pero su amiga la llamo por su nombre para que dejara de mirar. Dejo de mirar respiró profundo y saco un cigarrillo. Lo prendió, pudo escuchar como se quemaba toda esa porquería que trae e inhalo junto con el filtro, sintió que se quemaba pero era una sensación linda y luego pudo ver salir el humo que salía de su boca como si estuviera soplando una vela lentamente. El sentimiento que ellos le habían hecho sentir, la herida nueva a su corazón, la parte que se había ido de su pura alma, el odio que había experimentado le habían hecho aprender a fumar. El comienzo de un vicio que duraría más de esa noche.
Llego Adrian a la fiesta, saludo a todos y fue donde estaban ellas, muy amistoso como siempre. Su novio de los 14 años. Ahí estaba, buena persona, los separo la vida, la juventud, la inocencia, los separo la edad, lo pequeño que eran para vivir las cosas que estaban viviendo. Llego el alcohol, y nadie dejaba de tomar,(ella vaso tras vaso) se acercó otro de nuestros amigos Sebastian, también siempre tan simpático como todos. Estaban en la edad, todos les caían bien. Sebastian le pregunta si quiere acompañarlo a comprar cigarrillos a la vuelta con él. Ella mira a Martin, seguía hablando y riendo con esa morocha. Le dijo a Sebastian que si, que lo acompañaba. Bajaron las escaleras solos, caminaros solos, y ella podía no ser una tonta por lo general, pero muchas veces fue tan ingenua. Luego de comprar, Sebastian le agarra de la mano y le dice “me entere que te dejó por Agustina” y ella le dice “si ya sé pero no me importa, volvamos”. Y él le dijo “sabes que es lo peor que podes hacerle?” Y se acercó más, y ella abre mas los ojos y se besan, unos segundos y  corta el beso. Y le dice: “no! por qué Sebastian? vamos volvamos de una vez” Ella pensó “Debo admitir que siempre sentía cierta intriga por el, justamente por su forma de ser, yo amaba esas formas de ser de chicos chamulladores, habladores de mas y que se la re creían. Pero no me gustaba, y había hecho algo malo”. Cuando vuelven, Sebastian se queda abajo y sube la larga escalera sola, sube lento desconcertada y levanta la mirada y ahí estaba él. Martin, mirándole. La miraba como recordaba que la miraba, no entendía nada. Siguió subiendo y cuando llegó a él no paro y siguió para ir con su amiga y Adrian. Es ahí cuando le dice: “Esperá, quiero hablar con vos” Se me freno y siente una mezcla de hielo y fuego en sus órganos, sentía que los ojos se le humedecían. Pero se tragó las lagrimas, dejó que el combate interno hiciera lo que quisiera, dio la vuelta y le dijo “de que queres hablar”.
Mencionó lo del otro día, que el no había querido decir esas cosas, que esta chica apareció hace un mes (un mes!) y lo había vuelto loco, ahora hablaba con esta chica Agustina y no se sentía completo. Que la amaba, como siempre, como el primer día. Que nunca dejo de amarla pero que ahora la veía alejada de su ser y le era insoportable. Y que el día que hablaron en su casa, si ella hacia memoria, nunca le dijo que no la quería, que no la amaba…
Mientras ella escuchaba su cerebro se dividió en dos, porque también pensaba lo que acababa de ocurrir con Sebastian su amigo. A pesar de todas las cosas que el le había hecho, era insignificante lo que había hecho ella, sin embargo en la sociedad machista de ese momento, de ese grupo eso no era perdonable. Su alma se partió en dos, sabia que si no le decía, se iba a enterar de todas formas. Seguramente para ese momento ya varias personas lo sabían. Entonces se arma de valor y le dice “Mira Martin, vos me estas diciendo esto yo te amo, sos lo mas importante para mi. Pero por mas que no me dijiste que me amabas o no, en tu casa me partiste el corazón. Fuiste tan convincente con tus palabras, con tu forma de tratarme, ese día y hoy también. No me saludaste cuando llegue, estabas con esta chica bailando apretado y riéndote…” La frena y le dice “Pero no importa, olvídate de todo yo te amo, te amo” Y ella con mas valor aun porque el le dice que la ama le dice “Bueno pero estabas con ella y yo me bese con Sebastian recién cuando fuimos a comprar”… Los ojos marrones de Martin se volvieron negros, el tiempo se paralizo alrededor de ellos y el dice “qué?”, ella responde “lo que te dije acabo de besarme con Sebastian, el no es nadie para mi, pero vos estabas con ella yo estaba sola pero me parece que debías saber lo si vamos a volver juntos”
Martin se toma del borde de la escalera dándole la espalda, y ella se acerca a el y el se da vuelta y la mira, con una mirada de odio y le dice “Sos una puta, te besas con mis amigos ahora, ni las putas hacen eso, sos peor que una puta, sos nada, olvídate de lo que te dije y en 5 minutos estate acá que te llevo a tu casa” Difícil era para ella saber si alguien estaba escuchando pero va hacia sus amigos y les dice “Bese a Sebastian y le conté a Martin y ahora Martin no quiere verme mas” Y su amiga y Adrian no entendían nada de lo que ella les estaba diciendo. “Me voy” dice ella toma su pequeño abrigo, va al baño, se mira en el espejo, se ve horrible, se ve como parte de ese baño donde había cucarachas y tuvo que salir porque era fóbica a los insectos. Llega a la punta de la escalera como habían quedado y el le dice “vamos”. Eran una 20 cuadras hasta su casa, las primeras 5 fueron calladas, en la cuadra 6 si o si algo tuvo que decir y ella dijo “perdón” y el le dijo “no sueñes, nunca en mi vida te voy a perdonar lo que hiciste. Si existía alguna posibilidad de que estuviéramos juntos para siempre hoy la destruiste con tu forma de ser, con tu forma de ser tan puta, tan promiscua”. Ella respondió frenándose en la calle “Martin fue solo un beso, el me beso, yo respondí si, pero yo pare también yo te amo a vos, sos mi vida yo no quiero vivir si no vas a estar en mi vida.”
“Deja de decir boludeces y camina de una vez que no soporto pasar ya ni un segundo mas al lado tuyo, me das asco” le respondió él
Y ahí ella no fue consciente de nada, le repitió “si yo no estoy con vos no estoy con nadie” gritó. Y pegó otro grito bien fuerte, como de película de terror las luces de algunas casas se fueron prendiendo. Y el le decía que se callara que bajara la voz. Ella no bajaba la voz y gritaba yo no quiero vivir sin vos, no puedo vivir sin vos. Entonces él se acerca le da la mano le dijo “esta bien” pero ella se dio cuenta que se trataba de que el quería calmar la situación, sabia que no era verdad lo que estaba diciéndole. Así que decidió correr cambiando el rumbo, eran las 4 de la mañana aun era de noche. Él no la siguió.  Ella había bebido más alcohol del que su cuerpo podía metabolizar, era moneda corriente.  Los síntomas de la “borrachera " la llevaron también a un  juicio pobre, problemas al hablar correctamente, pérdida del balance (por eso su sensación de mareo), sensación de calor y un incrementado riesgo de daño. Ella camino para el norte no para el oeste donde estaba su casa, y como siempre sin importarle el peligro no le importaba nada. Corría hacia la avenida, no existía pensamiento en su cabeza otra vez su pensamiento en blanco y solo lagrimas que apenas le dejaban ver donde estaba pisando. Solo había una idea fija, dejar este mundo, porque nada tenia sentido. No podía arreglar lo que había hecho, lo que le habían hecho ver que era la peor tragedia. Martin fue una persona que jamás debió haber conocido, porque nunca cuido de ella, tenia 2 años mas fue una relación desastrosa en un periodo de un poco mas de 3 años. Y terminaba ahí esa noche, con ella queriendo convertirse en carne molida, en un charco de sangre pisada una y otra vez por los autos que pasaban a gran velocidad por la hora.
Personas que volvían de salidas, algunas alcoholizadas, otras tal vez no. En ese entonces no era tan estricto el control como ahora.
Y de correr por las oscuras calles del barrio se va acercando a las luces que la encandilaban y sin dudar toma la decisión, y sin mirar se arroja a la avenida, cuando siente un fuerte tirón que la hace caer hacia atrás. Era Adrian y su amiga, su amiga arrodillada llorando y Adrian luchando con la fuerza que ella tenia para volver a donde quería ir. A su descanso, a lo que la iba a liberar de tanto dolor. A lo que le iba a dar paz según ella. Y Adrian le decía : ”basta, que queres hacer!!?, basta ya, basta” y en el pasto de esa vereda, estaba ella no era el charco de sangre que quería ser, era un charco de lagrimas. Y de costado se paraliza el tiempo a su alrededor y mira el pasto detalladamente, mira para arriba y ve el cielo mas claro… Cuanto tiempo ha pasado?  También comienzan a prenderse las luces de las casas de esa cuadra. Adrian dice “Vamos tenemos que irnos de acá, vamos a tu casa” Y los dos la acompañan nadie dice una palabra, se retoma el camino para el norte y se escuchan bullicios, ella se da vuelta y ve que a lo lejos hay dos patrulleros con personas, pero vuelve la vista al frente. Seguramente los vecinos llamaron a la policía por semejante alboroto. En realidad fue así. Adrian y su amiga los siguieron en todo momento desde que ella se fue, pero trataron de no ser vistos, sabían que las cosas no iban a terminar bien, y ambos la conocían bien como para saber que existían la posibilidad de que las cosas no terminaran bien. Llegaron a su casa, Ambas agradecieron a Adrian por acompañarlas, Ella dentro de su nubladez le dio las gracias sin darse cuenta que si el no hubiese estado en ese momento, ella hoy estaría muerta.
Y tal vez después de tantos años ni su amiga, ni Adrian recuerden bien ese hecho. Ella si. Porque sabe que si no hubieran estado no solo estaría muerta, hubiera destruido una familia que es feliz, no hubiera podido seguir viviendo amores y desamores. Y hoy no estaría viviendo el verdadero amor. Nunca lo hubiese conocido. Y es raro decir pero gracias a su primer amor hoy puede vivir una vida con el amor de su vida.

Entonces puedo deducir que las relaciones amorosas que no fructifican se potencializan más en el sentir de una persona, sobre todo la etapa adolescente. La depresión en la que caen por no sentirse queridos, por ejemplo,  es lo que lleva a una persona que ha sufrido varias desilusiones amorosas a quitarse la vida. No es por una relación en específico, sino por muchas que no fructifican. En la adolescencia uno vive un mundo con cambios emocionales, rebeldías. En la historia la muchacha comienza a fumar, toma alcohol en exceso.
Yo creo como algunos dicen que uno crea su destino a partir de su infancia. Y a medida que pasan los años uno lo ve reflejado en la vida actual.
No todos los chicos pueden tener el mismo comportamiento digamos antes los fracasos o desilusiones amorosas, ya que según mi teoría dependería de “la vida pasada”. Pero lo cierto es que hay jóvenes que les puede doler pero de ahí no pasa. Pero hay otros  que buscaran otros métodos para no sentir ese dolor y ahí pueden que vean la muerte como puerta de escape. Y destrozar la familia, si es que la hay. Es tan importante que los padres puedan dialogar con sus hijos en la etapa de juventud, adolescencia. Pero no porque ellos esperen opiniones o consejos, sino que solo quieren ser escuchados. En mi caso yo elegí mi carrera, porque sentí que no era escuchada, soy muy injusta con mis padres al decir esto pero es lo que yo sentía en ese momento como adolescente. Y me dije a mi misma que si estudiaba psicología no iba a pasar lo mismo con mis hijos, iba a poder evitar tal vez que pasaran por cosas que yo pase que no debería haber pasado. El tema es que en algunos casos es posible todo esto cuando el adolescente muestra su depresión, sin embargo en la mayoría de los casos no lo hacen, yo no lo hice, como saberlo entonces?
Algo que leí que entorpecía la prevención de la conducta suicida, es decir que las personas que quieren matarse son cobardes, o que no son valientes. Los suicidas no son cobardes ni valientes, ya que estas dos palabras son atributos de la personalidad que no se puede cuantificar por las veces que una persona se quite la vida o deje de quitársela. Estas creencias deben ser eliminadas, porque como dije entorpecen la prevención.
Todo debe ser tomado en cuenta, y ser comunicado a padres, maestros, personas de confianza, médicos. “El comportamiento suicida incluye el deseo de morir, la representación suicida, la idea suicida, la amenaza, el gesto, el intento suicida, el suicidio frustrado, el suicidio accidental y el suicidio consumado”.

Volviendo a mi sueño de hoy, que me llevo a escribir esto, lo del caballo tendré que pensarlo mas, lo de mi misma tirada, ya lo habrán descubierto.

lunes, 12 de mayo de 2014

No fue la 1era vez que sentí ganas de no vivir más, pero...

Fuimos trasladados a otra ciudad, pensé que iba a ser para siempre mi estadía allí. No fue coincidencia de que termináramos en el mismo lugar, al realizar el test procure ser la ultima en salir para escuchar donde debía ir y que nadie mas escuchara. Los jefes me dijeron que tenia que ir para el este, ja, el este por donde sale el sol, el mejor lugar, cálido, tranquilo, bello, tenia ya conocidos allí. Pero no le habían escogido para ese lugar a él. Entonces luego de ese pensamiento feliz que tuve por 2 segundos, rápido reaccione y convencí hasta el cansancio a estos jefes para que me mandaran al oeste, donde se decía que las cosas no eran fáciles, donde todos evitaban ir de ser posible, donde se ocultaba el sol, donde le habían dicho que fuera. Y como siempre, pude convencer, conseguí lo que quería, pude hacer que me dieran la razón, razón a mis razones sin sentidos. Palabras que dije para envolverlos realmente en un misterio de porque quería ir si era lo que no me convenía. Salí de la habitación, sonriente y estaban todos afuera y me preguntaron donde iría "Al oeste" dije, y gire mi cara hacia donde estabas vos y te mire directamente a los ojos. Tu mirada mostraba sin querer cierta extraña alegría que solo yo veía. Una mueca salió de la comisura de tus labios, respiraste, te acercaste a todos y dijiste que te ibas a tu casa a organizar todo. Teníamos 3 días ya que era viernes y el lunes comenzábamos.
Estuve sin dormir prácticamente todo el fin de semana, muy activa, con mucha energía para hacer lo que debía hacer tan rápido que me quedaba tanto tiempo para pensar, idear, hacer un cronograma, un plano, organizar mi vida como yo quería que fuera a partir de ese lunes. Pensamiento sobre pensamiento, la cabeza a mil, sentía el corazón ya aun en el ruido, lo sentía en los oídos desde adentro. Yo estaba feliz, era feliz. Iba a compartir con él todos los días.


Estábamos esperando el colectivo el grupo, solo eran 2 horas de viaje, pero debíamos ir en ese colectivo porque era parte del trato que nos daba la empresa. Nos llevaban y a los que no conseguían quedarse los traían. Sino, nos llevaban y a los que tenían lugar donde quedarse allí volvían en el colectivo el viernes. Y así seria en teoría. Yo tenía las dos opciones.
Cuando subimos estabas muy adelante y fui tan rápido hasta donde estabas vos que empuje a una compañera, cayó mal sobre el asfalto y se lastimo el antebrazo. Yo me quede paralizada porque no me di cuenta de  lo bruta que fui, pedí disculpas, me miraron mal pero las disculpas fueron aceptadas. Seguí subí, y cuando empecé a ver entre los asientos, ahí estabas. Diosss, paralicé todo el pasillo quedándome parada ahí como tonta, petrificada como si hubiese sido medusa cuando me miró. Reaccioné ante el permiso de los de atrás y seguí avanzando hasta él, y directamente me senté sin preguntar.
"Como te ha ido el fin de semana José, como vas a hacer con tu mujer y tu hijo?" 
Si, amigos míos no se trataba de una simple relación de dos jóvenes. Aunque la relación pasaba mas por mi lado que por la de él. Yo estaba convencida desde el día que lo conocí, que fue mucho tiempo antes de esa entrevista, que él siempre quería estar conmigo, por sobre su hijo. Que al final de la historia que me perturbaba cuando no me daba felicidad me iba a elegir a mí. Que íbamos a ser tres, y yo iba a ser la madre de su hijo también. Su hijo que era igual a él, no a ella. Me estaba volviendo enferma, loca, obsesionada, pero realmente era capaz de dar mi piel, mis ojos, mis manos, mi vida completa por el o por su hijo que era su vida. Aunque nada de mi valiera la pena yo siempre iba a hacerlo, esos eran mis pensamientos, eso era lo que yo sentía, o al menos lo que uno cree sentir, verdad?.
"Bien, voy a estar acá y después voy a volver a mi casa todos los días para ver a mi hijo, lo voy a ver mucho menos pero no voy a trasladarlos acá porque no llegamos con nuestras posibilidades económicas"
Yo positiva, ante todo le dije que estaba bien, que tenia razón. Mientras tanto pensaba que no me iba a quedar con mi hermano que estaba en esta ciudad sino que iba a volver a mi casa para tomarme el colectivo con el todos los días, y poder compartir mas momentos juntos.

Nos conocimos en el trabajo anterior, me enamore sin conocerlo, me seguí enamorando hablando con el, y fue algo que no pude detener. El siempre mostro simpatía ante mi, y yo no la alucinaba. Mis compañeras siempre me decían, pero el guardaba un secreto. Tenía 20 años yo 21. Éramos jóvenes. Primer trabajo formal en ese entonces. Un día hablando y riendo solos, decide ir a comprar y se cae su billetera. Se cae en el piso abierta de par en par, bajo mi mirada y ahí lo veo, una fotografía de un niño igual a él. Me agacho, rápido y levanto su billetera peguntándole si era su hermano... Rápidamente la acomoda, no me mira y me dice es mi hijo, y se va. Que me dijera eso después de 6 meses de haber estado histeriquiando, de miradas, de roces de idas y venidas juntos, risas, que definitivamente no llevaban a una amistad, fue un balde de agua fría para mi cuerpo. Fue un puñal para mi corazón. Tuve muchos noviecitos, novios, salientes, amantes, como quieran llamarle, pero nunca esto. Y no me preocupaba el niño, me preocupaba la madre. Comencé a hacerme miles de conjeturas hasta que volvió con lo que había comprado. Y yo lo mire, no sonriente como siempre, le pregunte "temes un hijo?" y me contó la historia:
"En mi barrio tuvimos una fiesta después de terminar el colegio, yo recién cumplía 18 me emborrache, todos estábamos borrachos, todo el curso y la casa ese estaba sin padres, y me acosté con una compañera, no me cuide y quedo embarazada. Mis padres y sus padres decidieron que debíamos asumir las responsabilidades, y mis padres quisieron que cuando naciera viviéramos los 3 en mi casa, en una de las habitaciones. Somos una familia numerosa, mis hermanos mayores viven con nosotros y sus familias en mi casa, es un terreno grande. Algunos están haciendo más habitaciones ahí. Esa es la historia. Mi hijo es todo para mí. Yo hoy estoy acá trabajando para el, para nadie mas. No hay nada ni nadie que me importe mas que él."
Otro balde de agua fría para mi, yo egoísta , si, pero mentirosa si no lo digo ese "no hay nada ni nadie que me importe mas que él" me estacó. Pero por más fría que haya sido esa agua, ese baldazo. Mi sangre se volvía bordo, pude respirar y seguir con la conversación. 
"Porque nunca me dijiste nada? Nos besamos José, digamos que te obligue pero después no ofreciste resistencia alguna. Hicimos el amor, esta bien que yo te lleve de sorpresa al hotel, pero sentí que me hiciste el amor, fue hermoso y creo que fue hermoso para vos. Dejaste que me acostara en tu pecho. Como no me dijiste esto? Que hay de mis sentimientos ahora, que los ves todos los días, que los nota ya todo el mundo, que hay de mi en todo esto?" No hubo respuesta alguna de su parte.
Y la sangre bordo lo único que hizo, fue que brotaran lágrimas de mis ojos y saltaran como si me hubieran cortado una arteria. Su cara estaba triste, él me quería, la sabia que me quería, yo sabia que me quería. Y por un tiempo yo hice mi duelo en casa, un duelo que mis padres no comprendían ya que me pasaba las horas que debía dormir llorando, decidí alejarme físicamente un poco de él, pero no dejábamos de cruzar miradas alguna que otra vez. Llegaron las vacaciones, un alivio no verlo, aunque lo sentía adentro. Luego de dejar de llorar, de seguir amándolo más que a nada mi mente se propuso una meta y mi mente solita la cumplió antes que todo pasara, Es como que había visto el futuro, nuestro futuro. Y me hice los famosos planos, y todo lo que debía hacer para estar con el, Vivir una vida con el y con su hijo si era necesario.

Y así fue que todos los días, volvíamos juntos. Hasta que un día al bajarnos me dijo "Yo lo único que quiero hacer ahora, es volver a mi casa y ver a mi hijo, porque lo extraño, hace horas que no lo veo y no quiero encontrarlo dormido" Y yo no comprendía dos cosas, primero como podía decirme eso sabiendo lo que yo sentía por el y lo que me dolía que hubiera un ser antes que yo; segundo como yo podía ser la villana, la mala, la egoísta si yo no era así, nunca fui así, amo los niños y nunca me hubiera gustado que mi papa nos hiciera algo así. Y con toda mi incomprensión, seguía mirándolo a los ojos, tenia los ojos con brillo, era de noche, el colectivo nos dejo en la plaza de siempre todo se fueron y fueron muchos minutos mirándonos y no le di ninguna acotación a lo que me había dicho, entonces al fin le digo "esta bien, que esperas para ir" Y da un paso hacia mi, clavándome la mirada, prácticamente sentí que me agarro el corazón, y me dijo "Pero te miento cuando te digo que es lo único que quiero hacer ahora, siento una necesidad insoportable de besarte, de hacerte mía, de verte desnuda después de que te entregaste a mi. Te quiero mía, solamente mía y no aguanto mas aguantarme todos estos días, semanas, meses sin tener un roce así con vos. Así que hoy yo, te voy a llevar conmigo, hoy vamos a hacer lo que yo quiero porque sé que no vas a decirme que no."
Yo sentí, que me tenia del corazón, yo pensé que iba a apretarlo y reventarlo, pero no, activo todo en mi, cada molécula se volvió rosa, solo pude responderle con una sonrisa cómplice y creo que hasta él podía escuchar los latidos de mi corazón, no se si el sabia cuan enamorada estaba al día de esa fecha. Y que así como me daba viva podía quitármela, que se había vuelto mi mundo, mi única razón se existir, yo ya no tenia mascotas, hermano, padres, familia, amigos. Miraba mi alrededor imaginaba mi vida y solo estaba el.

Estábamos recostados, hotel de 3 horas, faltaba una hora para dejarlo. Y dije lo que quería decir hace tanto tiempo, ya hacia dos años de nuestras idas y vueltas
“José, por qué no la dejas? No la amas, nunca la amaste. Yo podría darte todo, yo no tendría problema que la veas por lo que los une. Yo te amo y siempre lo supiste.”
Y su respuesta no fue la mejor, su respuesta no fue lo que esperaba, y marco el comienzo de la nueva etapa que vendría.
“Fabi, yo te quiero y nunca antes quise así. Pero no voy a dejarla nunca, ni por vos ni por nadie. Porque no soportaría ver menos a mi hijo de lo que ya lo veo. Yo no quiero este trabajo, yo quiero conseguir algo mejor, quiero progresar. Quiero darle una familia a él. Y no me importan mis sentimientos, ni los tuyos, ni los de nadie, sólo me importa él”
Y mi carne se endureció, mis pupilas se dilataron, mis ojos se oscurecieron y aun así me contenía para no llorar. Solo volví a abrazarlo, sin berrinche, sin escena. Y mi mente pensó, algo tengo que hacer.

Al volver a casa llegue a mi cama y sin siquiera sacarme las botas apreté fuerte el acolchado y grite hasta que pude abrir los ojos, me dolía la garganta, fue como que me perdí como si me hubiera desmayado pero solo había gritado. Me dolían las manos, me había roto una uña, y toda la parte donde estuvo mi cara estaba empapada. Fue extraño porque no recordaba. Me levante y fui a la habitación de mis padres y no estaban. No sabía que había pasado, pero me sentí tan sola que me senté en el pasillo y comencé a llorar, o seguí llorando. Esta vez me habían reventado el corazón, y ya no podía escuchar mis latidos, suponía que mi organismo solo era sangre ya que me habían reventado el corazón.
Sentía que me iba a morir, la sensación era muy abrumadora, tenía ganas de romper cosas, tenía ganas de manchar las paredes, de desarmar todas las camas, de meterme debajo de ellas, quería quitarme la vida. Y no tenia mejor escenario que ese, pero no tuve el valor de matarme pero si tuve otra idea. Encontré la trincheta de mi papa, y cada vez que me venían ganas de llorar me hacia un corte en el dorso entre el pulgar y la muñeca. Eran dinos cortes hablan sido unos 15 cortes , prácticamente no sangraba, era como cortarme con una Gillette, muy doloroso, pero calmaba mis ganas de llorar, y en un momento hasta sonreí. Luego escuche el ruido del portón, me fui corriendo a dormir para que no me vieran ni tener que dar una explicación de nada.

Al otro día subo al colectivo y José estaba sentado con otra chica, otro baldazo de agua fría, me miraron me saludaron como si nada. Estaba muy frio y una compañera me pide que me siente con ella. Estudiaba psicología y me pregunto obviamente que me había pasado en la mano, yo tonta que no me había tapado los cortecitos. Le dije que me caí, solo me miro y me dijo que tenia unos guantes de mas que me los prestaba , que me fijara si no me causaban dolor al ponérmelos. La verdad que nada podía causarme más dolor que no estar sentada a su lado.
Le agradecí, me los puse y mi plan lo mismo seguía en carrera.
En el trabajo, note algo diferente. Su actitud. Estaba como liberado. Estaba como… en papel de mujeriego? Nos sentábamos en lugares diferentes, y solo los del colectivo notaban que había o hubo o se suponía que había algo entre nosotros, en el trabajo no. Y no me había dado cuenta nunca, de lo ciega que estaba que todas las compañeras “putas” (así les decía yo, que irónica) estaban alzadas (sigo siendo tan estúpida) como perras (yo fui la peor perra) por él.
“Ahhh noo” me dije a mi misma. Y por cualquier cosa me levantaba, para hablar cualquier cosa referido al trabajo por el, y este grupito de 5 chicas que de pronto estaban en su equipo de trabajo, me miraban, se reían de mi, seguramente de mis ojos hinchados y mi actitud de desesperadas. Ahí no puedo culparlas. Pasaban los días, no conseguía que me sonriera como a todas, que se vaya rápido, que se sentara con otras o incluso que se fuera de otra manera que no era el colectivo del trabajo. Se iba en auto con ellas. No lo podía creer.

Llegué a mi punto limite en una planta con mas de 600 empleados, yo iba y venia llorando de mi lugar al de él, usaba el celular para mandarle fotos o mensajes provocativos a él. Hasta que un día a la salida antes de yo subir al colectivo le pedí hablar y me dijo que no. Eso se “no” Fue lo peor que pudo pasarme ese día. Subí al colectivo, y en las dos horas de viaje solo lo llame lo llame unas 150 veces, le mande mensajes, lo llame cuando calcule que podía estar en su casa hasta que apago el celular. Al otro día, solo me di vuelta para mirarlo y justo me miro, pero su cara no era sonriente era una cara transformada de odio.  A la salida, de nuevo le pregunte si podíamos hablar y me dijo q no. Así por 3 días más. Hasta que llego el día, justo tenía que llover, salimos y me dijo
“Estás loca”
Yo... yo le dije “qué?”
“estas loca, y con los mismos ojos que me miro en la plaza esa noche me dijo, no podes llamarme mas de 100 veces, vos te pansas que eso esta bien? Esas actitudes que temes son de una loca, estas loca, yo no quiero saber nada con una loca”
Y yo le dije herida y titubeando
“pero… pero te estas haciendo el lindo, el interesante con todas esas otras chicas”
Y él me dijo
“La única persona que puede hacerme una escena de celos, la única persona que puede decirme algo es ella, no vos. Vos no sos nada Fabiana. Nunca fuiste algo para mi, nunca te di esperanzas de nada”
Eso ya no fue un baldazo de agua fría, como venia diciendo, eso fue el salto de la garganta del diablo cayendo sobre mí. Y nuestras palabras eran a los gritos en la calle, todo el mundo saliendo, todo el mundo escuchándonos. Se da la vuelta para irse, y yo llorando lo persigo y lo agarro de atrás y le digo “pará, no te vayas”, se da vuelta y me dice “no quiero saber nada con vos, no me llames, déjame en paz a mi y a mi familia” . Se da vuelta y da unos pasos mas, y yo de nuevo por detrás “no” grito, no te voy a dejar ir así, no quiero, por favor.
“Loca, loca, loca…” con cada “loca” da un paso mas cerca mio su cara se desfigura, es un rostro cruel que me lastima. Me señalaba el pecho, me empuja con el dedo “no quiero que me molestes más” y se va. Alrededor de 150 personas nos estuvieron mirando, tal vez no escuchando tal cual. Pero él se va, y en el barro de la orilla de la calle entre la entrada del trabajo caigo de rodillas, me tomo la cara, lloro por unos segundos. La lluvia es mas fuerte, me destapo la cara muchas personas vuelven a sus vidas habituales otras no dejan de mirarme, sale una compañera me llama a los gritos, hago un gesto de NO con la cabeza y me voy en sentido contrario a él. Caminando bajo la lluvia, llorando sin hablar, respirando como puedo, de vez en cuando limpiándome la cara con las manos con la misma ropa. Completamente empapada. Me siento en una garita de colectivo que va para mi casa, ya no sé que hacer, si llorar, gritar, tirarme a los autos que pasan, ir a matarme frente a él, llamarlo, contarle todo a su mujer, no se. Es como que necesito una reorganización de planes para mí, no me quiero sentir así. No quiero seguir sufriendo de esta forma.

Llego a casa, mi hermano le conto la verdad a mi mama, mi mama llorando yo llorando, trata de hacer entrarme en razón. Razón? Acoso la tengo? Tengo la capacidad, siento que la perdí hace tanto, o siento que nací sin ella. Siento que puedo tener razón para las materias del colegio, ya en la facultad no pude, y en la vida no puedo , me cuesta. Que me pasa. Porque me pasa esto. Porque puedo sentir que mi vida vale tan poco cuando no puede ser como yo lo pensaba. Porque estas ganas de gritar, porque me pierdo en el llanto. Porque no encuentro salidas inteligentes que no impliquen dañarme aun mas. Todas mis dudas son respecto a si debo y merezco seguir o no. He perdido las ganas de estar viva, justo llega la navidad, y salgo del trabajo como si no hubiera nadie. Me pasan a buscar, la peor navidad de mi vida, aunque amo las fiestas. Solo quiero llorar, y ya la mayoría sabe porque, pero nadie tiene respuestas para mi, 24 años se ve que son suficientes para entender las cosas, 24 años se ve que son suficientes para entender todo.
Y desde ese día decidí no mirarlo mas, reconocía sus colores, él era el único que vestía de tanto marrón. Y si veía ese color agachaba la cabeza. Evitaba su equipo de trabajo, evitaba todo fueron 8 meses que lo evite, hasta que mi compañera me dijo “se va, consiguió algo mejor cerca de su casa” y mire… vi que iba saludando a todos los que habían compartido algo con el, saludo a todos menos a mi. No esperaba su saludo, después de esa pelea que dejo marcado mi corazón, después no de hablarle por tantos meses ni yo a el ni el a mi. Después de que no hubiera disculpas. Se fue, solo se fue.
Solo era un adolescente ambos lo éramos, tuvo una vida difícil no puedo culparlo. Me rompió el corazón, yo no sabia que era bipolar, seguramente de haberlo sabido no hubieran pasado tantas cosas. Un día cuando estábamos en relación con el primer trabajo nos juntamos a comprar unas entradas para cada uno por su lado ir a ver a su equipo de futbol , que era el mismo. Y él fue con su hijo, ahí lo conocí personalmente. Y nunca voy a olvidar, lo hermoso que era, como tampoco voy a olvidar el momento en el que José y yo estábamos hablando y su hijo dijo “mamá” “mamá” otra vez, como pude hacer eso. Yo no se si hoy 6 años después ese niño lo recordara, tal vez no, pero no se. Yo recuerdo cosas de cuando tenia 1 año. Y el tenia casi 2.

Me pregunto que diría hoy José de mi si supiera, que si, realmente estaba loca, digamos. Que había algo de no normal en mí. Que yo no era una mala persona, solo que lo amaba el doble de lo que alguien seguramente pueda llegar a amarlo alguna vez.
A veces me pregunto que será de él, o que pasaría si lo viera.
Ojala sea feliz, ojala no haya seguido por el mismo camino de la infidelidad. Camino que él me hizo conocer, pero que no lo culpo ni mucho menos me culpo, hay tantos conceptos que los tenia interpretados de una forma y de pronto con la enfermedad me doy cuenta que hay cosas que no son como yo creía, son mejor o peor, o sólo son diferentes.