viernes, 7 de agosto de 2015

Señor Antipsicotico

Neuroléptico, mi fármaco amigo. Quien quiere ejercer modificaciones importantes en mi cerebro querido. Quien quiere mis nervios atar. Señor Antipsicótico le voy a comentar algo. Yo se que usted quiere romper mi piñata. Yo se que usted me quiere hacer bien. Pero realmente todavía no comprendo, a pesar de los meses cortamente eternos, ¿por qué está mal mi realidad?, si soy mas feliz con ella de lo que soy infeliz a veces. ¿Qué sentido tendria ser normal como el resto?, si no vivo mi vida con mis pensamientos, tan mios, tan geniales y particulares. Señor Antipsicótico entienda lo que le digo, no me arrepiento de usted. De entregarle mi vida, mi ser. Pero no puedo abandonar mi destino. Y aunque tengo que seguir otro camino, mas normal, no es lo que siempre pido. Me hace sentir de lo mas rara. No lo modifico, no lo cambio yo. En teoría ser mas normal no esta mal. En teoría yo vivo en un mundo irreal y la vida de todo el resto es diferente. No es fácil aceptar lo que le digo. Pero es como ir rumbo a lo desconocido. ¿Puedo suplicar que lo irreal no me abandone? Estoy a un paso de darme cuenta de los errores que esta semana he cometido, y no es facil aceptar cuando he perdido. Tuve que elegir la ayuda suya señor Antipsicótico, vivir mi vida con su nuevo laboratorio, con su clasificación química y con su mecanismo de acción. Los momentos no son un cuento, no son una historia que se oyen bonito. La vida mía si lo es. Mi vida es una fantasía muchas horas del día, cuando escucho y veo esos personajes de telenovela o película que tanto me hacen sentir. Que me hacen ver el rojo mas rojo. Que me hacen sentir al amor tan amor. El dolor tan desgarrante. La vida alucinante. Lucho con este mar donde me ha metido. Donde me ha puesto en una balsa de papel para remar hasta la orilla en este mar de dulce de leche para mi, pero de agua salada para el resto. Por mas que supliqué conocerlo y reconocerlo nuevamente a veces es como una trompada en la cara. Me corta las alas. Me pone plomo en la sangre. Me aburre tanto. Gracias por mantenerme viva. Pero aun tengo la esperanza de que no me lo quite todo señor Antipsicótico. Déjeme los colores brillantes, los sentimientos tan lindos, sentir tan rico cuando una tonada extranjera cruza por mis oídos. Déjeme con un globo de aire en vez de helio... no me voy a pegar en el techo. No voy a volar. Seguiré adentro pero abajo. Mi neuroléptico amigo, crea lo que le digo. No es que no vaya a haber otra ocasión para decirle todo esto. Hoy siento que ya le dije demasiado y es por lo que usted ha causado. Ya no puedo escribirle mas. Me alejo de mis palabras, aunque yo se que no soy lo que en verdad hoy parezco. No. 

domingo, 2 de agosto de 2015

Tengo trastorno bipolar y me encanta

De mi mente siempre sale humo
le entra risa tonta así como sale de mi garganta
Mi mente no desaprueba todo lo que hacen
pero debería darme cuenta de cuanto lo resiste a veces
Mi trastorno tiene humor
se ríe del chiste que es contaminarme
sabe que la sociedad desaprobó mis actos
y de que hubiese sido mejor descubrirlo antes.
Si el sol o la luna hablaran por mi
serian un importante testigo para mi sentencia.
Mi estomago se vuelve envuelto en sombras
mi sangre se envenena mas con la cura.
Estoy enferma, tengo trastorno bipolar
Si el techo de mi habitación no fuera mi confidente
hace mucho me hubieran descubierto
Tantos días, con tantos dibujos en él
dibujos que solo yo entendía,
que entiendo y que solo yo puedo ver.
Mi psiquiatra y mi psicóloga me ofrecen las alternativas,
me dice mi terapeuta como proceder.
Pero muchas veces lo único que me ha salvado
es mi gata con su ronroneo.
Estoy enferma, y eso me hace tan especial
creo que me encanta.
Mi familia intenta ayudarme
pero no saben que hacer ni que decir
Me aprovecho de su ignorancia al respecto
y no siento dolor alguno.
Tengo trastorno bipolar, me encanta
si fuera un hamster él seria mi ruedita.
Lo siento si he herido
no siento lo que he vivido
ha pasado muy rápido, la vida se me pasa 
como un tren bala frente a mi nariz.
Si alguien cree que necesito ayuda
que me enseñe su cielo
su lugar donde todo es perfecto.
Donde se puede ser y hacer
sin rendir cuentas de cosas mal hechas.
Ofrezcanme esa salud eterna que parece que hay
esa salud mental de la que hablan.
Si mi vida lo vale, la entrego por ese lugar.
Pero sé que no existe, es hipocresía.
No hay un santuario donde pueda arrodillarme
no hay sacrificios mas que para mi misma
lo que se sacrifican por mi
lo hacen por elección propia.
No soy un demonio cuando intento que todos hagan lo que digo
quiero ser como soy, pero me pican las venas
me envenena lo que tomo
aunque se que es por mi bien. 
Pero hoy tengo ganas de escribir esto en mi techo.
Lo siento solo me estoy expresando.
Lo siento no quiero hacer poesía, no quiero rimar
no quiero crear algo bonito.
Así que ¿por qué no me muestran ese lugar
donde todos son felices con su salud mental?
Si soy la enferma de los nuevo tiempos
si de mi mente sale humo
entonces no me analices,
no trates de entenderme.
Sociedad no trates de ubicarme en un lugar.
Sociedad no me califiques con una discapacidad.
Soy una persona, como todos los demás.
Hay días buenos, hay días malos.
Pero nunca dejo de volver a aparecer el sol.
Entonces ¿qué soy? ¿soy una persona?
soy yo, soy inmortal
porque mi esencia va a permanecer
porque siempre existió, porque existe y persistirá.
Mejor que un buen perfume.
Esta ruedita la puedo dejar cuando quiera.
Esto no es un pecado, no es herejía.
Tengo trastorno bipolar,
y realmente me encanta.