lunes, 21 de abril de 2014

Mis compras compulsivas y mi bipolaridad

Como decía la película “compro porque cuando gasto el mundo se vuelve mejor, pero vuelvo a mi casa y el mundo no ha mejorado, entonces necesito volver a comprar” (mas o menos así)

Mi gran problema, pero no se si el peor, es el de controlar impulsos.

No hace mucho volví a tener la necesidad irresistible de comprar de forma impulsiva objetos superfluos, vía internet compras innecesarias; acompañada de sentimientos de ansiedad, irritabilidad o malestar, y como consecuencia adversa el endeudamiento. Pensé que había superado mi mal uso de la tarjeta de crédito, creo que si trabaje 80 meses en toda mi vida, 60 sueldos fueron para pagar la tarjeta de a poco sin que me quedara nada de dinero efectivo para el mes, y tener que vivir de nuevo de la tarjeta o de mis padres o pareja. Mientras mas pasaba el tiempo y mas grande era, peor era. No había control. Las palabras y consejos de que esa compra había sido innecesaria iban y venían, pero no quería escuchar. Yo sentía que estaba haciendo bien las cosas, sabia que de alguna forma iba a salir y todo se solucionaría siempre. Y bueno vino esto de la bipolaridad, y hubo que enumerar mis problemas, los que aceptaba y los que no. Y este era un gran problema, no un problemita sonso. Se decidió que no debía usar mas la tarjeta, digamos que caí en la tentación varias veces, hasta que un día le dije a mis padres que la tuvieran ellos que no me la dieran. No hace ni un mes tuve unos ataques de ansiedad terrible por querer algo que veía, una compra pelotuda encima en dólares. Para que se den una idea, era como ropa para una Barbie. Para los gamers eran llaves para abrir cofres que me dieran un set de ítems para algún héroe del juego que juego yo. Y estaba sola en casa, empezó la desesperación porque yo pensé que la tarjeta estaba en un lugar, y no estaba ahí. Revolví la casa por dos horas fue horrible. Me sentí una adicta, creo que me tomaba de las manos, me acaloraba, puteaba, no se pero nunca me resigne y la encontré. Cuando la encontré fue como que le di un beso y corrí a la computadora a llenar los campos que me pedían los datos he hice la compra, tuve mi llave, abrí mi cofre y salió el “set”. Y nada, vacío. Quieren saber que sentí tras el alivio momentáneo al tener esa la conducta adictiva, experimenté sentimientos de culpa. Y compre otra, y paso lo mismo, compre varias cosas. Y luego de eso, me sentí vacía de nuevo, culpable porque no tengo trabajo porque no iba a poder pagar y porque mi mundo no era mejor por eso que había comprado, creo que eso es lo que mas me dolía. Entonces entre en otro acto de desesperación y rompí la tarjeta con una tijera, para ver si me sentía mejor. Escribí a mi familia a mi psicóloga lo que había pasado lo que había hecho, y entre en una profunda angustia. Le pedí a todos en casa que me dieran tiempo hasta la noche aunque sea, unas 12 horas antes de hablar de eso porque me iba a quebrar. Y sola yo después pasadas esas horas fui a ellos y les pedí perdón, pero no tenían nada que perdonar. La que no se perdona tantas veces soy yo.

Tres días después tuve la misma sensación y ya no había tarjeta, entonces use la tarjeta de mi novio porque podía entrar a su cuenta, y de nuevo el vacío. Vacío de mierda. Le pedí perdón, se enojo, me perdono y obviamente ya no puedo acceder a su cuenta.
Todas las mujeres experimentan el deseo de comprar ropa, zapatos, lo que sea. Yo también pero yo me compraba 3 pares, porque tenían descuento. Me compraba 6 calzas porque eran mas baratas mientras mas eran. Ahí están, algunas las use una vez.
Ni hablar de los regalos a mis papás, a mi hermano o a mi novio, a mi novio… Me endeudaba o me gastaba todo. Hice un desayuno sorpresa hace unos meses con $600, podía haber hecho desayunar a todo el barrio. No quería que tuviera una torta, le di siete. Y todo asi en exceso.
Ahorrar yo? Nunca pude, nunca supe y no culpo a nadie, pero realmente creo que nunca voy a hacerlo. Siempre pienso que las personas que no gastan son unas ratas, yo no quiero ser una rata.
Es mi vida loca, he gastado más en balanceado para perros que en anticonceptivos. He gastado más en perchas que en medias. Gaste mas en shampoo o productos especiales y de marca para el cabello porque me parece muy importante tener un pelo lindo, que en calzado. Podría seguir pero creo que la idea se entiende.


Creo que  soy un genio para tener dificultad en distinguir entre deseo y necesidad. Además tengo tan poca tolerancia a los estados desagradables, como el mal humor, la tristeza, la soledad, y la frustración. Siempre lo supe, lo de los estados desagradables por eso siempre de alguna manera los evite. Paro ahora surgen como “problemas que tengo”, ahora por la medicación o por la enfermedad los tengo y no puedo controlarlos. Es como si ahora fuera peor que antes, pero es porque ahora me controlan. Y el control… que me controlen… si siempre me sentí libre. ¿Será que estoy ante la presencia más trastornos (o enfermedades) además de mi enfermedad o trastorno primario o solamente se tratara del efecto de esta enfermedad?

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