Cada mañana se levantaba y luego de poco dormir lo único que pensaba es que el día seria poco para hacer todo lo que se propondría. A veces no desayunaba o lo hacia parada, eran épocas de la facultad. Cargaba sus libros en su bolso y partía, allí entendía y se interesaba de todo lo que hablaban, pero no se relacionaba. Su única relación fue el primer año y luego ella se atrasó y nunca mas volvió a hacer amistades. Terminaba la clase y le gustaba caminar por la ciudad universitaria, ver los arboles, lo verde. Era muy feliz, pero era feliz estando en la naturaleza, no era consciente de que llevaba una vida facultativa. Era una persona fanática, pero nunca fanática del estudio al ser adulta. Y después volvía a su casa, comía a horario o no, toamaba un baño se ponía linda y salia a "callejear", salia a ver a sus amistades del barrio vecino. Muchos no habían terminado el secundario, muchos no tenían planes de ir a la facultad y muchos ya trabajaban hace años. Eran vidas diferentes pero unidas todas, como si fuera un gran hilo que las entrelazara. Pocas chicas, muchos chicos. Mucho vicio, nunca nadie obligo a nadie, pero cada uno en la suya, yo con mi tabaquismo y alcoholismo social, otros con la droga marihuana en ese entonces, el truco; el juego; el fútbol.
Los excesos estaban en todas partes, como todo adolescente. Algunos se preguntaros una vez, a donde vamos a ir con esto? Sentados horas y horas, tomando fernet con coca tal vez un martes a la tarde. Preguntas que quedaban en la nada. Ella quiso volar, pero volar lejos a un lugar aun peor. Sera que la fuerza de la tierra la quería abajo porque todas las veces que voló, cayo bien fuerte. Cometió muchos errores la mayoría sola, sin la ayuda de nadie, pero siempre se levanto airosa con la frente en alto, dando tiempo al llanto y tiempo al duelo de lo que había perdido en ese vuelo. Aun así creía que todo era fácil, que tenia las respuestas a cada cosa que se le preguntara, desafiando padres, amigos y demás... y cada vez que se la quería encaminar trataba de volar mas alto aun, cometiendo los peores errores que una mujer puede cometer si vuela lejos de lo que la hace pura, era fuerte pero caía frágil. Volverse a armar tantas veces. No se si alguien se pregunto como hizo para poder salir adelante, para rearmarse una y otra vez... No lo sé.
Tampoco sé si alguien antes o ahora puede entender y darse cuenta de la magnitud de lo que hizo. Yo hoy me lo pregunto, sé la magnitud de las cosas porque recuerdo cada una, porque las viví, porque era yo.
