Me sentí triste cuando me di cuenta todo lo que había perdido de vivir por vivir situaciones de peligro.
Quise remediar mi vida cuando me sentí vacía sumergiéndome en el mundo del alcohol y el cigarrillo, pero lo único que logre fue oscurecer mas momentos de mi existencia.
Me sentí perdida el día que me amaron de verdad. No supe valorar el cariño de quien nada tenia que ver con mis malas decisiones.
Me perdí de soñar tantas noches por mantener mis ojos desvelados llorando por lo que no podía ser y me perdí de dormir en brazos de mis padres por rápido querer crecer.
Me sentí infeliz el día que no quise perderme nada y no pude. Quise re aprender a manejarme entre mis vínculos pero solo logre encerrarme. Y el destino se volvió mi enemigo cuando quiso llevarme al final del recorrido.
Salí adelante de a poco, de mis problemas personales, pero sigue siendo un sufrir encajar en esta sociedad. Me sentí loca mas de una vez que cometí el error de empezar a creerlo. Y no supe ver la luz en la mayoría de mis pensamientos. Pero salí adelante, rompiendo las barreras que me pusieron los de afuera.
Rompí los estereotipos de una persona normal y me impuse entera y completa.
Aprendí a decirles que no y a decirme que no también. Entonces me sentí mas en mi lugar de lo que nunca antes me había sentido.
Amé mas de lo que me fue permitido y llore menos.
Abrí aun mas mi corazón y cerré viejas heridas.
Empece un nuevo camino y me senti rara.
Voy sintiendo distinto, siendo diferente, sin que me condene la soledad.