Como decía la película “compro porque cuando gasto el mundo
se vuelve mejor, pero vuelvo a mi casa y el mundo no ha mejorado, entonces
necesito volver a comprar” (mas o menos así)
Mi gran problema, pero no se si el peor, es el de controlar
impulsos.
No hace mucho volví a tener la necesidad irresistible de comprar de forma
impulsiva objetos superfluos, vía internet compras innecesarias; acompañada de
sentimientos de ansiedad, irritabilidad o malestar, y como consecuencia adversa
el endeudamiento. Pensé que había superado mi mal uso de la tarjeta de crédito,
creo que si trabaje 80 meses en toda mi vida, 60 sueldos fueron para pagar la
tarjeta de a poco sin que me quedara nada de dinero efectivo para el mes, y
tener que vivir de nuevo de la tarjeta o de mis padres o pareja. Mientras mas
pasaba el tiempo y mas grande era, peor era. No había control. Las palabras y
consejos de que esa compra había sido innecesaria iban y venían, pero no quería
escuchar. Yo sentía que estaba haciendo bien las cosas, sabia que de alguna
forma iba a salir y todo se solucionaría siempre. Y bueno vino esto de la
bipolaridad, y hubo que enumerar mis problemas, los que aceptaba y los que no.
Y este era un gran problema, no un problemita sonso. Se decidió que no debía usar
mas la tarjeta, digamos que caí en la tentación varias veces, hasta que un día
le dije a mis padres que la tuvieran ellos que no me la dieran. No hace ni un
mes tuve unos ataques de ansiedad terrible por querer algo que veía, una compra
pelotuda encima en dólares. Para que se den una idea, era como ropa para una Barbie.
Para los gamers eran llaves para abrir cofres que me dieran un set de ítems para
algún héroe del juego que juego yo. Y estaba sola en casa, empezó la desesperación
porque yo pensé que la tarjeta estaba en un lugar, y no estaba ahí. Revolví la
casa por dos horas fue horrible. Me sentí una adicta, creo que me tomaba de las
manos, me acaloraba, puteaba, no se pero nunca me resigne y la encontré. Cuando
la encontré fue como que le di un beso y corrí a la computadora a llenar los
campos que me pedían los datos he hice la compra, tuve mi llave, abrí mi cofre
y salió el “set”. Y nada, vacío. Quieren saber que sentí tras el alivio
momentáneo al tener esa la conducta adictiva, experimenté sentimientos de
culpa. Y compre otra, y paso lo mismo, compre varias cosas. Y luego de eso, me sentí
vacía de nuevo, culpable porque no tengo trabajo porque no iba a poder pagar y
porque mi mundo no era mejor por eso que había comprado, creo que eso es lo que
mas me dolía. Entonces entre en otro acto de desesperación y rompí la tarjeta
con una tijera, para ver si me sentía mejor. Escribí a mi familia a mi psicóloga
lo que había pasado lo que había hecho, y entre en una profunda angustia. Le pedí
a todos en casa que me dieran tiempo hasta la noche aunque sea, unas 12 horas
antes de hablar de eso porque me iba a quebrar. Y sola yo después pasadas esas
horas fui a ellos y les pedí perdón, pero no tenían nada que perdonar. La que
no se perdona tantas veces soy yo.

Tres días después tuve la
misma sensación y ya no había tarjeta, entonces use la tarjeta de mi novio
porque podía entrar a su cuenta, y de nuevo el vacío. Vacío de mierda. Le pedí perdón,
se enojo, me perdono y obviamente ya no puedo acceder a su cuenta.
Todas las mujeres
experimentan el deseo de comprar ropa, zapatos, lo que sea. Yo también pero yo
me compraba 3 pares, porque tenían descuento. Me compraba 6 calzas porque eran
mas baratas mientras mas eran. Ahí están, algunas las use una vez.
Ni hablar de los regalos a
mis papás, a mi hermano o a mi novio, a mi novio… Me endeudaba o me gastaba
todo. Hice un desayuno sorpresa hace unos meses con $600, podía haber hecho
desayunar a todo el barrio. No quería que tuviera una torta, le di siete. Y
todo asi en exceso.
Ahorrar yo? Nunca pude,
nunca supe y no culpo a nadie, pero realmente creo que nunca voy a hacerlo.
Siempre pienso que las personas que no gastan son unas ratas, yo no quiero ser
una rata.
Es mi vida loca, he
gastado más en balanceado para perros que en anticonceptivos. He gastado más en
perchas que en medias. Gaste mas en shampoo o productos especiales y de marca
para el cabello porque me parece muy importante tener un pelo lindo, que en
calzado. Podría seguir pero creo que la idea se entiende.
Creo
que soy un genio para tener
dificultad en distinguir entre deseo y necesidad. Además tengo tan poca tolerancia
a los estados desagradables, como el mal humor, la tristeza, la soledad, y la
frustración. Siempre lo supe, lo de los estados desagradables por eso siempre
de alguna manera los evite. Paro ahora surgen como “problemas que tengo”, ahora
por la medicación o por la enfermedad los tengo y no puedo controlarlos. Es
como si ahora fuera peor que antes, pero es porque ahora me controlan. Y el
control… que me controlen… si siempre me sentí libre. ¿Será que estoy ante la
presencia más trastornos (o enfermedades) además de mi enfermedad o trastorno
primario o solamente se tratara del efecto de
esta enfermedad?