sábado, 5 de abril de 2014

Tomy uno de mis primeros rescates


Era de mi barrio, de una familia vecina que no lo cuido, lo descuido a tal punto que la sarna prácticamente le había tomado todo el cuerpo y hacia infección. Le puse un collar para poder llevarlo a la vete y el collar le corto el cuello como si tuviera filo y solo era de tela. Lo iban a sacrificar. Se los pedí, para que no lo hicieran que yo lo iba a ayudar. Moví cielo y tierra, el día que entro a la veterinaria y me dijeron bueno acá se queda después nos estamos comunicando. Salí rápido crucé la colon, y en un pasaje en una casa me senté a llorar desconsoladamente. Porque como me paso tantas veces hacia todo lo que podía y lo que no podía, lo imposible para lograr lo que me había propuesto tanto así que no tenia tiempo de llorar, de respirar de descansar. Y llore y llore hasta que no quedaron lagrimas, hasta que me senti aliviada de que eso había pasado. Esto fue hace 4 años atrás aproximadamente.

Me acuerdo cuando lo vi, lo entre al porche de casa, mi papa recién pintaba la pared y se ensucio con sangre. Fue una pelea a los gritos entre el decirme que era una inconsciente en entrar ese perro y yo decirle a él que era un desalmado.

Y así esta Tomy, la adoptante se mudo a Bs As y de mi barrio perdido en una parte desconocida de Córdoba, paso a conocer el mar.

LA ENFERMEDAD ME HACE SENTIRME QUE PUEDO HACER LO IMPOSIBLE, PUES GRACIAS ENFERMEDAD POR DARLE A TOMY LA OPORTUNIDAD DE SEGUIR VIVO.

No hay comentarios.: