jueves, 3 de abril de 2014

Un miércoles que fue sabio y a la vez no...

No es de esos días llenos de colores, si bien el sol salió e iluminaba donde mas podía no pudo iluminar mi corazón, ni mi mente, ni mi espíritu. Y esto se trata de aceptar la vida tal como se nos presenta, cada día es diferente para vos, para ellos, para mí. Y a veces se comete el error de no vivirlo como se debe. Hoy estuve la mitad del día en la cama y podría haber hecho algo diferente, tomarme por lo que soy, aceptarme y perdonarme porque nunca van a cambiar todos los colores si yo no hago la diferencia. A veces realmente no necesito demasiado y a veces todo lo que más pueda acaparar. Quiero ir a esos lugares donde vas y no vas, donde van y no vaN, donde fui y nunca he ido. Pero no puedo correr de mi misma porque aunque lo haga ya no hay donde esconderse.Y no es un escrito final, solo son palabras, expresión. Ya no quiero cerrar puertas, pero lo voy a seguir haciendo. Ya no quiero herir más, pero lo voy a seguir haciendo. Oculto mis armas pero reaparecen cuando me dejo llevar. No quiero que te alejes, no quiero que tengas más miedo, suficiente con el que hay por acá. No pido que se viva a mi manera, como si se fuera a morir mañana. Sólo que no se me juzgue por como lo haga

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