Hace un tiempo atras, quizas unos meses o unos años mas me
buscabas a mi, lo buscabas a él, a ella, a ellos. Y encontraste en todos un
lugar que ocupar, tal vez algo que potenciar, seguramente algo que te
alimentara con todos nuestros miedos o felicidad. Es que tu existencia siempre
fue, para martirizar, a lo mejor para equilibrar la población del mundo pero en algunos
con el efecto de la agonía, de la pérdida de fé, así como también de la
memoria por ejemplo. Y te puedo googlear y te puedo encontrar en enciclopedias,
diccionarios para entenderte; y aunque te entienda alguno de nosotros, está
complicado que el que no lo padece lo pueda entender, mucho menos afrontar cuando lleva
inevitablemente a la muerte.
Había una vez una chica que era yo, había una vez una chica que no
podía controlar los impulsos y que tenía conductas agresivas, simpaticas, repetitivas, etc. etc. etc.
bla bla bla si... ya lo sabían. Pero a diferencia de ahora todos me veían
llorar, en el colectivo, en la plaza, en la iglesia, en la escuela, en la
avenida. Porque me ponías abajo y me hacías ir a lugares donde antes nunca había
estado, sola allí, y de esa forma lo afrontaba yo, sin saber. Tomándome un colectivo que me llevara
hasta el final del recorrido para volver luego al mismo lugar. Así afrontaba todo lo que no entendía que afloraba, era un problema para mis papás, solo causaba problemas y preocupación.
No sabía que estaba enferma.
Y supongo que están los que no se
imaginaban nunca que tendrían algo como yo, y estaban seguro los que siempre vivian
o vivirán con el miedo a tenerlo, y están lo que no sé. Pero llegas, nos avisas
tarde o temprano que nos hiciste la visita, o te despertaste dentro de nuestro cuerpo en algun lugar de tu largo sueño
con algo que hicimos o que naturalmente paso para que algún medico nos de la
noticia. Y después que?
Todos tenemos que someternos a estudios
agotadores, para tener el diagnostico correcto, para buscar medicacion y dentro de todo poder estar bien, porque ninguno se rinde, casi. Y todos
peleamos, casi todos. Entonces cuando sientas que tenemos miedo, debes saber
que siempre va a quedar algo en nosotros que no va a perder la fé de vencerte.
Porque aunque nos tiremos al piso a llorar por una extracción diaria de sangre,
por una diálisis, por una REM, por una quimioterapia, por corticoides que
hinchan, por dolor o simplemente porque ya no podemos más... te digo aunque nos
caigamos siempre va a quedar algo de fé en mí, en ellos. Aunque me acompañes
hasta el último día de mi vida como una sombra siempre va a haber alguien que rece
por mí, por ellos. Porque nos vas a llevar, a llevar a lugares donde antes nunca
quisimos haber estado.
Y cuando caiga la noche y este en mi cama,
o alguno este en la cama con las sábanas blancas y no haya nadie más que vos
acompañando ahí, vamos a dormir igual. Pero no vas a poder quedarte a dormir
nunca en nuestra cama, tendrás que estar parada ahí hasta nuestro último aliento,
porque tanto más ya no te vamos a dejar. Esa decisión es nuestra. Y el que no
pueda, el que se haya rendido y sea ahí cuando una sonrisa se dibuje en tu horrible rostro, se
van a derramar mil lagrimas tal vez mas y así como vos venís a invadirnos un día
con tu hedor para sentenciarnos más o menos, de este lado eternamente te
ahogaremos cada vez que te lleves a alguien con lágrimas, será nuestra
venganza.
Es una guerra que no tiene fin, pero que
hay que pelearla siempre. Seamos más los que la luchemos, van a ser más los que
lo entiendan con el paso del tiempo. No vamos a ganar la guerra y la maldita
enfermedad existirá hasta el final de los días, "equilibrando" y va a
ser un problema para todos. Y cuando la tristeza también nos ahogue a nosotros
y perdamos las esperanzas, acercate al sol lo más que puedas trata de que te
ilumine lo más que pueda, porque en ese momento mientras más te dé esa
"sombra" más se va a esconder. La luz nos induce al optimismo, vamos
a alivianar las depresiones y las tristezas por un tiempito; y estoy casi segura de que van a
poder ver la vida en ese momento un poco más positiva.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario