viernes, 5 de septiembre de 2014

Amar, mar inquieto.

Mañana tranquila en el aire, la neblina no permite ver mas allá. Yo camino algo salí a buscar. No estoy perdida solo quiero encontrarte a vos. De pronto una llovizna de improvisto comienza a mojarme, no importa sigo a mi paso igual. Una simple llovizna no se compara con la tormenta que llevo todos los días en mi alma porque no te puede ver. Tu veneno en mi corazón no sale completamente junto con el monóxido de carbono que exhalo. No quiero saber nada con alguien mas. Soy una adolescente, ambos lo somos, inocentes. Lo único que tengo es la esperanza de verte pasar por ahí. Camino lento aunque se estoy viviendo historias en mi mente que nunca van a ser verídicas. Cuando me quieras: pienso, y lloro muchas mas lágrimas que las que caen de mil ojos. No tengo tu cara, ni tu piel para acariciarlas pero recuerdo cada parte de tu ser. Recuerdo nuestro amor a escondidas por ahí. Los arboles cómplices de nuestras respiraciones agitadas. Mis labios pintados de rosa marcando los tuyos. Mi anillo con un corazón. Tu cadena de plata colgando en tu cuello. 
Llovizna de junio, me hace llorar. Actualmente en tu vida haces como que ya no te importa. Aparezco y te escondés, ya no sé como coincidir con tu presencia. No dejo que me aconsejen pues nadie esta en mi ser, que a la vez es rival y compañero. Quiero verte de alguna manera, ahora no después. Ya no puedo aguantar mas esta tormenta que me electrocuta con cada centella. Mojada mi cara por gotas del cielo y de mis ojos, soy un fantasma para quienes pasan. Si me estoy equivocando al menos dame una buena razón para romperme el corazón. Yo así no puedo seguir, tengo corazón y me arde, me quema. Y llego a la esquina donde esta el letrero de tu calle y pensar que solo a siete cuadras estas tal vez acostado mirando el techo pensando en mi, ojalá. Pues solo somos adolescentes, las responsabilidades no nos trascienden. El amor nos lleva mas allá. Las inseguridades también pasan el límite. 
Y miro a mi izquierda y no pido nada mas que esa distancia se acorte y poder estar rodeada por tus brazos. Que me seques la cara con tus manos. Que me digas que estas enamorado de mi y que no tengo de que preocuparme. Pero miro al cielo y al ver sólo nubes cierro los ojos bien fuerte. Me siento en el escalón de esa casa de mitad de cuadra. Ladrillo visto y portón de madera. ¿Tanto tiempo me voy a sentir así? Ya no puedo imaginarme sin vos. No tengo que confesarte nada, sabés todo lo que siento solo te tenés que animar. No te voy a dañar. Quiero meterme en tu ser para siempre, juntar nuestras manos sentados en el pasto de la plaza. Sonreír, reírnos juntos. No buscarnos mas. Porque no habría nada que hallar. Y sentada allí sigue trabajando mi mente. Me pongo a recordar, los momentos que pasamos. Aun siento tus manos en mis manos. Siento nuestros tímidos besos, corazones palpitando ese sentimiento que empieza a florecer cuando uno va creciendo. 
Miro nuevamente a mi costado y la neblina no permite que pueda ver tu casa. ¿Por qué será que no me di cuenta a tiempo? Sos tan inestable, te inunda tanto el miedo, el que te hagan daño. En mi vida no siento por nadie lo que por vos siento, sos un camino que se a donde va. Y a tus iniciales no es necesario que me las tatúe en la piel, a tu nombre lo llevo bordado en mis venas. Luego de mi muerte tu nombre se puede secar. Y pensando todo lo que pienso supongo que después de la tormenta se va a asomar el sol. Pero pasan los meses y el mundo no parece girar. Y no sale el sol para mi. Sacame este veneno tan solo con un beso. Salí de donde te escondés, buscame, respondeme yo no voy a ceder a olvidarte. No quiero borrarte como otro mas. ¿Cuando vas a entender lo importante que sos? Lo sos así como el agua es importante para la vida. Si vos faltas no hay nada. No me queda nada. Así que voy a seguir aquí sentada esperando que pases. Si me ves no me ignores. Si me ves no me rechaces otra vez. No te escondas, no tengo miedo a que me digas que no. En todo caso mirame a los ojos y rompeme el corazón de una vez, sacame el veneno. O mirame como lo hiciste tantas veces, agarrame fuerte y rompeme la boca con un beso eterno. Y en ese caso aunque no digas nada, vas a saber; sin necesidad que diga nada mas hasta donde vamos a llegar. 
Amor de juventud, amor adolescente; como mar calmado, como mar inquieto.

No hay comentarios.: