martes, 23 de septiembre de 2014

No quiero, no puedo, no sé

Hoy martes desperté de un sueño atípico, que podría en parte ser la razón por la cual ahora esté escribiendo. No importa ya, que soñaba. No quiero volver a caer en las redes de ese tipo de sueño. Pero me dejó esa angustia de no poder decir lo que me estaba pasando allí. A esas personas partes del sueño, desconocidas, conocidas y no tanto. No quiero tener que sufrir por ningún sentimiento que no pueda llevar mas allá de mi ser, pero no quiero... nada mas. Sé que no puedo. Tampoco quiero luchar por morirme de pena, por no poder lograr impregnar esos sentimientos en alguien o en algo. No quiero, no puedo, no sé. Lo mismo de siempre, la misma forma de unir esas letras. Pero me es interesante alucinar que puedo salirme de mi y mirarme, hacerme una radiografía, resonancia magnética, tomografía lo que se haga clinicamente para ver que pasa en mi, en esos momentos, en este momento. Momento en el cual me siento tan poco a gusto con personas como mi mamá, mi papá, mi hermano, mi novio o mi cuñada. ¿Por qué? si son los que mas quiero. Momento que a la vez me siento tan a gusto con personas que no son ellos, personas que veo mucho o poco. Momento que cuando no me siento a gusto en ningún lado me siento a gusto encerrada en mi habitación, escuchando música como cuando era adolescente y puedo pasarme horas así. Puedo hacer lo que quiera en mi habitación. Es mía, es mi lugar. Acá están mis cuatro estaciones. Y me lleno de energía positiva, o de energía negativa gracias a las redes sociales. Y me duele algunas veces ser así, estar así. Me duele ser tan YO. Espero vivir momentos que no vivo. Vivo momentos que no quiero cuando mas me empeño. Y acá en mi habitación es libre albedrío para mi. En mi soledad, donde tengo todos los meses del año en paredes, techo, suelo, me desarmo y me vuelvo a armar. Mi alma llora en silencio, apenas lo noto, cuando no estoy acompañada y cuando lo estoy apenas tambíen. Y me hago fuerte, tomando fortalezas de las ilusiones y no de los proyectos. Y no quiero madurar, no puedo crecer, no se hasta cuando. 
Afuera no hace mucho estaba sola, rodeada de mucha gente en una gran sala, pisos de madera. Todo era muy bonito. Y yo esperando entrar a donde debía, me tocó estar parada frente a unos espejos, donde me reflejaba varias veces. Sentí angustia y miedo, por verme sola, por estar sola. Mire alrededor, buscaba la puerta... pero esta vez pude quedarme y tomarme mi sublingual. Llame a mi novio porque a pesar de que lo alejo cada vez que lo tengo cerca, a pesar que lo peleo y no soy justa es mi asta y yo soy su bandera. Hablamos hasta que me tranquilicé y pude pasar un buen momento luego ahi, todo joya. Que bronca a todo esto que mi boca se equivoca tantas veces y mi dedos al escribir no menos. Pero no quiero, no puedo, no se. Estoy tan segura de que va a estar siempre, pero esa seguridad es como una cinta fina que se anuda sola fácilmente. Y aunque no quiero, no puedo y no se, si sé que el día que lo pierda ya no voy a poder volver a ser todo lo bueno que soy. Porque su amor me atropelló rompiendo todas las chozas chotas que yo había construido para mi vida y fué construyendo conmigo casitas con pilares mucho mas fuertes. Entonces me congelaré y me haré eterna. Tal vez.
Yo no quiero compasión por mis delitos, mis torpezas, mis enojos. Quiero gritar. Hacer bien o mal la verdad no importa. Al final la gente no es quien me va a juzgar sino allá arriba. Gritar como lo decía antes, como lo contaba antes que lo hacía. Saber ¿Qué? ¿Quién? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde?. Es tan difícil, porque yo me lo complico cada vez mas. La gente se va, será por eso que estoy bien con el resto y no con mi familia. Será porque como le he dicho a tantas, a tantos que esto tiene un tiempo. Seguramente no vaya a cambiar mi forma de ser, toda una vida controlando y descontrolando mi vida, no voy a cambiar. Pero no me merezco la pena ni la compasión si me quedo sola. Si me pongo fría, si me congelo. Mi familia, los afectos no se van a ir. Van a seguir ahí (supuestamente) y eso me da derecho a hacerles daño, contestarles mal. no contestarles, pelearlos y luego arrepentirme pero no pedirles perdón. Sin embargo a mi novio si le pido perdón y creo que recibe más perdones míos por día que moléculas de oxígeno por respirar. 
Y si salí de mi y me mire, y me hice todos esos estudios clínicos de los que halaba al principio; estoy segura no haber encontrado nada mas que una bola de todos los sentimientos que una persona puede sentir. Tal vez una bola como una mandala, llena de distintos colores. Sólo que en 3D. Sólo que esa bola de sentimiento se hace una bola de fuego y a veces quema bastante. Me siento mal, justamente ahora me esta quemando. Siento que hay algo que no puedo saciar. O algo que no puedo llenar. Ya no sé si estoy siendo coherente en lo que escribo. Hay un vacío que no se como llenarlo, hay tantas cosas que me apasionan pero que las llevaba al exceso y me hicieron tan mal, que ahora tal vez me harían bien hacerlas pero no se como. Y aunque lo trabaje en terapia creo que lo que me apasionaba de las cosas era hacerlas desaforadamente, sin pensar en las consecuencias. Algo que no tengo que hacer ¿Cómo me arreglo? Ya no me pueden dar una pastilla por cada sentimiento que creo que tengo, o por cada cosa que creo que debo hacer y no hago o al revés. Tengo que vivir así. Realmente todas las personas lloramos en nuestra vida mas que un río. Déjenme llorar. Sin un porque específico. Me ha visto llorando mas gente de la que he conocido, y realmente para los que no saben es mucho. Pero esos "llorares" estaban buenos no importaba si era el colectivo, si era la iglesia, si era la peatonal, si era el supermercado, o en medio del call center, etc. Yo lloraba como si nadie me estuviera viendo, como Thalia en sus novelas. Ahora cada vez que tengo ganas de llorar es "un correr a algún lugar donde nadie me vea". Que loca, que loco. Así me siento. Y ahora mismo no puedo llorar (ya está el almuerzo) y como no podía me puse a escuchar una canción bien heavy mientras escribo esto jajaja.
Encontrar una solución es como encontrar una razón. Y no hay una razón que me convenza, es nostalgia, es desamor, es pasión, es la bipolaridad... Yo voy a seguir mirando para afuera, no puedo acostumbrarme a mirar adentro de mi. Sólo quería desahogarme escribiendo como siempre. Mi corazón hay cosas que no vé, y el de los demás también. ¿Por qué? No quiero saber, no puedo saber, no se cómo saber. 

No hay comentarios.: