sábado, 28 de mayo de 2016
Me siento ingrata
Han pasado meses desde mi ultima entrada, y no quiero decir que no he querido escribir nada. He querido pero ya el viento de la psicoterepia me llevo a otros puntos de mi vida. Ya me siento una persona diferente, no vivo solo en la fantasia que siempre destacaba. No voy a negar que por dias he dejado completamente la medicacion creyendo que ya no la necesitaba. Pero le tuve miedo a mi pasado, le tuve miedo a los bordes de mi vida. Dejar la rutinaria ingesta de pastillas hizo que alguna noche no pudiera dormir y tuve miedo, tanta estabilidad me dio mas de un suelo donde caer. Me miro y no se a donde voy a llegar con tanta vida que tengo por delante. Ya no importan los colores que le ponga a mi cabello o si el mundo cae rendido a mis pies. Tengo mas proteccion que un simple mortal, ya no puedo darme el lujo de desvanecerme y golpearme fuerte la cabeza, perder la conciencia. No lo digo en un sentido literal.Ya no tengo marcas en la piel, y las heridas han cicatrizado de una forma espectacular. El camino correcto se ve tan facil y el camino facil se ve tan extraño. Me siento rara. Conoci los grises. Ya olvide el sabor de mis lagrimas. El sentimiento desgarrador del sufrimiento ajeno. Realmente soy lo que queria? Realmente soy lo que tenia destinado ser? Tantos dias de paz, aburrimiento por demas. En este nuevo estado tengo que encontrarme, sabiendo que puedo regresar pero que no es lo correcto... de nadie, de todos, de mi.
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