jueves, 31 de julio de 2014

Sombras de sueños escondidos

Ha cambiado el clima seco todo se humedeció, no supe darme cuenta no lo pude prever. Estuve hablando con extraños , pero no pude dialogar sobre la noche con humedad. No debía llover esta noche. Las nubes están llorando. 
Caigo lento sobre un montón de sábanas que no definen un color, y el agua no me invade por fuera, el torrente está dentro recorriéndome los órganos. 
No debía llover esta noche, porque no debía aflojar las cuerdas de mi resistencia, no debía alejarme tanto de la mesa ni acercarme tanto a la ventana.Termino de caer sobre los trapos de mi cama, todo es molesto pero no tengo la fuerza de voluntad para acomodarlos, las almohadas no son cómodas, mi cabeza se siente mal. Esta confundida. Duermo por el efecto del día, del clima, de las pastillas y caigo en un sueño profundo. Voy cayendo lentamente por el aire y logro meterme dentro de la cima de un volcán y me hago una con la lava. 
Los peores sueños aparecen esta noche, uno tras otro. No debía llover, las nubes no tenían razones para llorar. El viento, el sol dieron todo de si estos días. El invierno era extraño no tenia que convertirse en un invierno mas.
Levanto mi mano izquierda y veo cómo mi cinta roja ya no está, no siento dolor y puedo ver como mi cuerpo se derrite, siento que soy espesa en cuestión de segundos. Caigo fuerte en un colectivo, desnuda sobre las piernas de una persona que me penetra. Desde arriba veo sus ojos que me miran, no hay pupilas, sus ojos son totalmente blancos. Pero no puedo moverme. No puedo dejar de mirar esos ojos que me parecen tan extraños, lo blanco se esta saliendo de lugar, se corre. Una fuerza que no es la mía me impulsa a una mesa en el colectivo, donde sigo desnuda y me traen un esmalte para mis uñas, para que no me sienta desprotegida. Mi pinto la uña del dedo pulgar de mi mano izquierda. No queda bien el esmalte, su color es como el color del semen... y me doy cuenta que realmente es semen lo que han traído para que me pinte las uñas. Miro alrededor porque no estoy conforme con el color. Sin embargo todas las mujeres del colectivo quieren usar el esmalte. Salgo de la mesa donde me apoyaba y el piso se vuelve agua gris y me succiona. Otra vez lento pero no tengo miedo, no siento miedo hasta ahora. Me siento parte de esa agua gris mezcla de metal y otras sustancias que se hacen una conmigo. Yo creo que no debía llover esta noche, la humedad esta llevando mi mente a un estado donde hace mucho no había estado pero que sin embargo había evitado. Caigo en una cama de hospital, lento, otra vez. Las sabanas son blancas pero no estoy sola, aunque no logro ver bien quien mas esta en esas camas ordenadas perfectamente al lado mio. Miro al frente y veo que estoy a punto de dar a luz. Una mujer que no tiene apariencia de enfermera me sonríe diabólicamente, sus labios pintados bien rojos sus dientes bien blancos, tez blanca; se muerde el labio inferior al verme desconcertada y abierta de piernas. Me dice: "vamos a sacarlo". Abro los ojos y tiro mi cuerpo hacia atrás, miro el techo pero no logro verlo todo es muy blanco, es como si no tuviera mis lentes, sin embargo a ella pude verla bien nítida. Me acerca un niño que me sonríe y me habla, pero no le entiendo. Está vestido, me acaricia el brazo parece tener mas de un año. Aparecen mis padres pero no pueden cruzar el umbral de lo que parece la puerta de esa enorme sala. El niño se baja sólo por su cuenta para saludarlos. Y yo quiero gritarles que no es mi hijo, no puede que sea así, ¿cuánto tiempo tiene?. Sin embargo el niño camina extraño hacia ellos y mis padres lloran de felicidad. La mujer de labios rojos me dice: "aun no hemos terminado". Comienza a sacar libros y libros, y mas libros de mi vagina. Como si yo fuera una pequeña biblioteca. Sin embargo los libros no están cubiertos de sangre, ni de placenta; pero están humedecidos con algo en las puntas. Cierro los ojos. Tal vez, si dejara de llover no estaría soñando esto y podría despertarme.
Abro mis ojos y estoy en una habitación pequeña, sentada en una silla al lado de una cama en un hospital pero no hay nadie sobre ella. Miro a mi derecha y veo otra silla con una señora. Me paro para acercarme, pues esta vez me pasa como antes, es como si me faltaran mis lentes. Es mi abuela fallecida sentada que me mira desde alli con los ojos blancos como me miraba aquella persona que me penetraba en el colectivo. Me dice cosas que no entiendo, siento miedo por primera vez. Y cuando sentí miedo... fue cuando pude despertarme.
Abro los ojos, no veo nada, esta todo oscuro. Busco mis lentes. Con las manos los encuentro en mi cama. Me los coloco, puedo ver la ventana, puedo ver el cielo que no esta tan negro y la media sombra sobre el patio se mueve por el viento. Son las cuatro de la mañana, decido seguir durmiendo, no me saco los lentes esta vez. El miedo puede despertarme otra vez, no siempre tengo que ser tan valiente.

Mi mente viajo como antes y sé que el clima tuvo que ver.
Probablemente, tal vez... si debía llover esta noche. 

lunes, 21 de julio de 2014

Cuando se nace en el olvido

Tantas veces te sentiste como si estuvieras en el cielo, por amor. Tantas veces dijiste te amo a tantas personas diferentes. Pero tu primer "te amo" no resulto ser fruto de un verdadero amor, el paraíso que te mostraban tus ojos no era lo que realmente había, no había un cielo para tu amor. Lo que veías era lo que quería tu corazón que hubiera, pero no era ese sentimiento. Tantas veces parándote allí pensando que tu príncipe estaba por venir para llevarte nuevamente al cielo, pero no era mas que un romance de hora. Entregabas tu alma pero no estabas encima de las nubes. Las circunstancias con las que creciste hacían ver tu vida desde afuera para los demás como una rosedal creciendo en medio del desierto. Nadie entendía como podías lucir tan sonriente. La vida te golpeaba como a aquel cartel flojo de ese negocio que se golpeaba con cada ventarrón, que nunca se cayo pero iba deteriorándose. Y un día en tu cama sola soñaste vivir una realidad que todos vivían rutinariamente, cuando vos estabas parada y los demás caminaban mirándote o chocandote con sus carpetas o abrigos como si fueras parte del aire, como si no hubiese nada allí. Y de ese sueño despertaste triste, sollozando y no había mas que una vieja almohada para consolarte. No había una ventana para que miraras las estrellas ni la luna. Tu corazón sentía frío, tu cara era un fiel reflejo de ese desierto que representabas. Lagrimas habían inundado tu rostro y cuando ya no había porque llorar, era tu cara un desierto de sal. Tantas veces dijiste te amo sin pensar, solo sabias que era una palabra que habías escuchado en otros. Era una palabra que habías leído varias veces en una pared. Pero en toda tu vida nadie te había amado, nadie te había dicho "te amo". Eras prisionera de un cuento de princesas donde se comienza con ese: "había una vez"... lo sabias, por ese bar donde una vez reprodujeron una cinta de esas. Y te preguntaste si alguien podrías amar, y supusiste que si por eso era fácil tu "amo". No trabajabas mas que por vivir para comer, tener donde bañarte y dormir. Y tu trabajo era duro era lo que te habían hecho conocer, era lo que conocías, no había otro trabajo para tu cielo. En esos momentos en que esas personas pagaban un precio por tu amor y tu belleza creías que ibas a poder salir adelante. Los dolores eran moneda corriente. Los moretones piedras en tu camino para sentirte bonita. No sabias que esos sentimientos no eran correspondidos, pero cada vez que te destruían de alguna forma te hacías mas fuerte y eras una luchadora, incomprendida, señalada, usada... Nadie sabia de vos pero todos por allí creían conocerte. Tantas veces quisiste ser una amiga, tener una amiga pero cada quien cuidaba lo suyo y era un constante nido de víboras queriendo aprovecharse de tu ignorancia, dándote sustancias que hacían que vivieras sobre las nubes. Tantas veces hasta que un día la almohada que fue tu pañuelo tantos años así como te vio llorar te vio morir. Una chica mas, un numero mas para las estadísticas de muertes de tu ciudad. Ninguna de las personas a las que le habías dicho te amo le importó tu muerte porque ni siquiera recordaban tus ojos, tus "te amo" tu sonrisa. Nadie te había enseñado a escribir ni leer, pero esa frase si podías entender. Esas paredes, esos bancos, también esos baños. En este mundo no tuviste tu realidad como vivías tu fantasía. El rosedal se secó en el desierto. Ahora quizás estés, donde querías y sea real, por primera vez, real.

sábado, 19 de julio de 2014

Dia del amigo

Hoy salir a bailar despues de un tiempo...
Que me espera de la noche, nose, no debo anticiparme a los hechos. Esta semana justamente estoy trabajando esas pequeñas grandes cosas mias que quedan cuando se siente que estoy mas "normal" mas "bien" que la medicacion me esta haciendo "mejor" etc etc.
Y bueno una de esas pequeñas cosas es esto, no siento ninguna inseguridad ni siento peligro, ni pienso como la voy a pasar, ni que voy a hacer, ni que musica van a pasar... ( aunque ahora o este diciendo) Tampoco se como me voy a peinar ja.
Solo espero pasarla bien, reirme mucho quiero reirme.

Me duele el cuerpo por la actividad fisica que empece a hacer hace un mes y eso no me va a impedir que baile, ojala baile mucho.
No voy a salir con mi novio, eso es raro. Soy una persona que depende de él, porque yo quise porque el destino quiso porque el quiso etc. Hoy cada uno festeja con sus amigos, y es el primer festejo donde yo soy conciente de lo que me pasa y si tengo algun sentimiento de inseguridad... ya se a que se debe. Años anteriores lo padecia, lo discutia etc etc. Ahora no.
Bueno mañana o pasado veremos que pienso respecto a esta noche, a este finde semana... que paso y que no paso xd.

jueves, 3 de julio de 2014

Frio

Frio, es temprano y los vidrios estan como congelados.
Es natural por el invierno raro.
Un dia muy frio y humedo, un dia no tanto y seco.
La garganta comienza a raspar, y la miel no es suficiente.
Los arboles siguen verdes, la noche se fue pero el sol no ha salido.
No se puede ver desde la ventana como suele aparecer la luna tan osada.
La tierra de la calle esta oscura y los perros callejeros aun no han despertado de su sueño.
Todo esta quieto como si fueran diferentes pinturas expuestas en un museo.
Pero de pronto una gota comienza a deslizarse por el parabrisas rompiendo con toda la imagen inmovil.
Los arboles comienzan a tener otra tonalidad de verde.
La tierra se ve diferente, sin embargo la miel sigue haciendo el mismo efecto... nada.
Triste, es la mañana y siento un frio en el pecho.
Puede ser normal a veces sentir eso.
Hay dias buenos donde lloro y dias malos donde puedo sonreir.
La voz esta quebrada, y pensar que todo va a estar bien no es suficiente.
La piel sigue hipersensible al tacto, la tristeza se fue pero el miedo no se ha ido.
No puedo ver esta vez por mi ventana el cielo de una manera positiva.
Mi mirada se nubla y los sonidos estan ausentes tanto que vuelvo a la cama a taparme hasta la cabeza.
Y entro en un estado de profunda relajacion para el miedo se vaya.
Pero de pronto un calor comienza a inquietarme.
Lleva a destaparme haciendome olvidar en ese momento toda sensacion de temor.
Mi piel comienza a tener otra tonalidad, mas calida, se ha ido por completo el miedo.
Y aunque el sol ha salido pensar que todo esta  bien no es suficiente.

Quiero que el fuego me consuma, quiero que el amor me consuma.
No quiero entregarme a la maldicion de ser una estatua de piedra en una plaza.
No quiero ser pintada con aerosoles como una pared quieta en una avenida.
Quiero ser la llama que quema que daña que mata.
Quiero ser fuego y apoderarme del aire que me rodea.
No quiero mas sentir frio. No quiero congelar a nadie.
No quiero frio.

domingo, 22 de junio de 2014

2 problemas mas, reconocidos

Después de dormir 12 horas, pero esta vez gracias al frío y a mi gata que usaba mi brazo de almohada, me levante bien. No tengo mal humor, no me duele la cabeza, no me siento cansada, hice lo que tenia que hacer como acomodar mi desorden y desayunar (tarde pero bueno). Sin embargo, porque siempre va a haber algo ja, pienso (ahora que me senté acá en la silla del confesionario en frente a mi querido monitor) en algunas de las tantas cosas que tengo que arreglar todavía. Ese empeño que por lo pronto y “ahora” solo esta en mis manos, de querer tener una relación de amistad verdadera con alguien que no quiere. Patético de mi parte, pero a la vez entendible para mi. Patético sabiendo que confundida, enferma, egoísta, ansiosa, tenaz he sido siempre dejando en el camino las amistades verdaderas quedándome sola. Sabiendo al final del día siempre que no podía ser amiga de todo el mundo pero sin embargo, durante el día haciendo amistades fuertes que después desaparecerían o yo las haría desaparecer desapareciendo yo (un trabalenguas). Aun así quiero esto y mientras menos se me da puedo olvidarlo pero al tiempo vuelve a surgir. Es que queda inconclusa esa relación de dos personas que se hablan y comparten sus problemas, o pavadas hablando a lo mejor en alguna junta o visita. Pero bueno, por ahora como dije, solo esta en mis manos, es decir mensajes que puedo mandar nada más y saber que va a ser difícil recibir el mensaje que yo quiero.
Otra de las cosas que tengo que arreglar está en mi interior, no en el corazón o alguna parte de mi cuerpo que no sea mi cabeza. Yo generalmente pienso que ya pasará y que más adelante se va a solucionar, así van pasando los días, las semanas y los meses sin que la situación mejore. Y al buscar ayuda de la psicóloga esta el consejo de que es necesario encontrar los problemas de fondo y tratar de resolverlos por medio de la comunicación, ya sea con la familia, pareja, amistades. Creo por ahí que el hecho de que tal vez en un momento, logre tener una rutina para ayudar con el tema de mi enfermedad, la trilogía: “Alimentación, Medicación, Dormir” quizás pusieron la semilla del aburrimiento, que rápidamente al darme cuenta lo combatimos con actividades que no viene al caso nombrarlas. Entonces esa trilogía dejo un brote en mí, si lo veo como una planta, y fue creciendo ese “aburrimiento” por algún lado hasta que me afecta en ese punto específico en el cual tengo problemas hace mucho. Cabe destacar sin embargo, que no es algo nuevo en mi, otras veces también experimente ese problema pero no me importaba resolverlo, o la resolución tal vez era hacer algo a lo “Fabi” que hoy como adulta, o como en la transición a adulta no cabe hacerlo. Para que se entienda mejor un ejemplo claro: “Camino por la calle, un grupo de masculinos me dicen cosas groseras, desatan mi ira y agarro un ladrillo que pueda encontrar o levantar por ahí y se los tiro encima o encima de su auto si es que esta en uno”. No da hacer eso.
Esta bola de nieve que se va haciendo cada vez más grande me preocupa. Y desde anoche, ayer, la última semana me preocupa más. Y es frustrante para mi no poder resolver algo, y también me pregunto si me he bloqueado a no darme una solución. Si es como si me hubiera apagado a ese problema para que solo trate de resolverlo pero sabiendo que tal vez no pueda hacerlo. Y tengo miedo de lo que corro el riesgo de perder. Hay problemas que son tan comunes para la vida de las personas, que no se hablan abiertamente por vergüenza, lo cual lleva a que se demore en resolverlos o no. Y tal vez este problema mio sea uno de esos, porque es mio y solo mio el drama éste. Y me molesta tanto que lo olvido, lo suprimo, lo aprieto con otras cosas para no sentirme triste o frustrada.
De las dos cosas que mencione esta última es la más importante, porque se trata de mí en todas mis formas, por partes o entera. Aunque esta en mi cabeza, mi cabeza maneja todo mi cuerpo, mi ser, mi sentir. Se trata de mi forma de ser, de mi personalidad, y también de la enfermedad. Por eso es difícil, acá no hay pastilla que solucione.

Espero algún día poder escribir que pude solucionar alguno de estos dos “dramas”. Sobre todo el ultimo, pero mejor si son los dos.