Frio, es temprano y los vidrios estan como congelados.
Es natural por el invierno raro.
Un dia muy frio y humedo, un dia no tanto y seco.
La garganta comienza a raspar, y la miel no es suficiente.
Los arboles siguen verdes, la noche se fue pero el sol no ha salido.
No se puede ver desde la ventana como suele aparecer la luna tan osada.
La tierra de la calle esta oscura y los perros callejeros aun no han despertado de su sueño.
Todo esta quieto como si fueran diferentes pinturas expuestas en un museo.
Pero de pronto una gota comienza a deslizarse por el parabrisas rompiendo con toda la imagen inmovil.
Los arboles comienzan a tener otra tonalidad de verde.
La tierra se ve diferente, sin embargo la miel sigue haciendo el mismo efecto... nada.
Triste, es la mañana y siento un frio en el pecho.
Puede ser normal a veces sentir eso.
Hay dias buenos donde lloro y dias malos donde puedo sonreir.
La voz esta quebrada, y pensar que todo va a estar bien no es suficiente.
La piel sigue hipersensible al tacto, la tristeza se fue pero el miedo no se ha ido.
No puedo ver esta vez por mi ventana el cielo de una manera positiva.
Mi mirada se nubla y los sonidos estan ausentes tanto que vuelvo a la cama a taparme hasta la cabeza.
Y entro en un estado de profunda relajacion para el miedo se vaya.
Pero de pronto un calor comienza a inquietarme.
Lleva a destaparme haciendome olvidar en ese momento toda sensacion de temor.
Mi piel comienza a tener otra tonalidad, mas calida, se ha ido por completo el miedo.
Y aunque el sol ha salido pensar que todo esta bien no es suficiente.
Quiero que el fuego me consuma, quiero que el amor me consuma.
No quiero entregarme a la maldicion de ser una estatua de piedra en una plaza.
No quiero ser pintada con aerosoles como una pared quieta en una avenida.
Quiero ser la llama que quema que daña que mata.
Quiero ser fuego y apoderarme del aire que me rodea.
No quiero mas sentir frio. No quiero congelar a nadie.
No quiero frio.
jueves, 3 de julio de 2014
domingo, 22 de junio de 2014
2 problemas mas, reconocidos
Después de dormir 12 horas, pero esta vez gracias al frío y
a mi gata que usaba mi brazo de almohada, me levante bien. No tengo mal humor,
no me duele la cabeza, no me siento cansada, hice lo que tenia que hacer como
acomodar mi desorden y desayunar (tarde pero bueno). Sin embargo, porque
siempre va a haber algo ja, pienso (ahora que me senté acá en la silla del
confesionario en frente a mi querido monitor) en algunas de las tantas cosas
que tengo que arreglar todavía. Ese empeño que por lo pronto y “ahora” solo
esta en mis manos, de querer tener una relación de amistad verdadera con
alguien que no quiere. Patético de mi parte, pero a la vez entendible para mi. Patético
sabiendo que confundida, enferma, egoísta, ansiosa, tenaz he sido siempre
dejando en el camino las amistades verdaderas quedándome sola. Sabiendo al
final del día siempre que no podía ser amiga de todo el mundo pero sin embargo,
durante el día haciendo amistades fuertes que después desaparecerían o yo las haría
desaparecer desapareciendo yo (un trabalenguas). Aun así quiero esto y mientras
menos se me da puedo olvidarlo pero al tiempo vuelve a surgir. Es que queda
inconclusa esa relación de dos personas que se hablan y comparten sus
problemas, o pavadas hablando a lo mejor en alguna junta o visita. Pero bueno,
por ahora como dije, solo esta en mis manos, es decir mensajes que puedo mandar
nada más y saber que va a ser difícil recibir el mensaje que yo quiero.
Otra de las cosas que tengo que arreglar está en mi
interior, no en el corazón o alguna parte de mi cuerpo que no sea mi cabeza. Yo
generalmente pienso que ya pasará y que más adelante se va a solucionar, así
van pasando los días, las semanas y los meses sin que la situación mejore. Y al
buscar ayuda de la psicóloga esta el consejo de que es necesario encontrar los
problemas de fondo y tratar de resolverlos por medio de la comunicación, ya sea
con la familia, pareja, amistades. Creo por ahí que el hecho de que tal vez en
un momento, logre tener una rutina para ayudar con el tema de mi enfermedad, la
trilogía: “Alimentación, Medicación, Dormir” quizás pusieron la semilla del
aburrimiento, que rápidamente al darme cuenta lo combatimos con actividades que
no viene al caso nombrarlas. Entonces esa trilogía dejo un brote en mí, si lo
veo como una planta, y fue creciendo ese “aburrimiento” por algún lado hasta
que me afecta en ese punto específico en el cual tengo problemas hace mucho.
Cabe destacar sin embargo, que no es algo nuevo en mi, otras veces también experimente
ese problema pero no me importaba resolverlo, o la resolución tal vez era hacer
algo a lo “Fabi” que hoy como adulta, o como en la transición a adulta no cabe
hacerlo. Para que se entienda mejor un ejemplo claro: “Camino por la calle, un
grupo de masculinos me dicen cosas groseras, desatan mi ira y agarro un
ladrillo que pueda encontrar o levantar por ahí y se los tiro encima o encima
de su auto si es que esta en uno”. No da hacer eso.
Esta bola de nieve que se va haciendo cada vez más grande me
preocupa. Y desde anoche, ayer, la última semana me preocupa más. Y es
frustrante para mi no poder resolver algo, y también me pregunto si me he
bloqueado a no darme una solución. Si es como si me hubiera apagado a ese
problema para que solo trate de resolverlo pero sabiendo que tal vez no pueda
hacerlo. Y tengo miedo de lo que corro el riesgo de perder. Hay problemas que
son tan comunes para la vida de las personas, que no se hablan abiertamente por
vergüenza, lo cual lleva a que se demore en resolverlos o no. Y tal vez este
problema mio sea uno de esos, porque es mio y solo mio el drama éste. Y me
molesta tanto que lo olvido, lo suprimo, lo aprieto con otras cosas para no
sentirme triste o frustrada.
De las dos cosas que mencione esta última es la más
importante, porque se trata de mí en todas mis formas, por partes o entera.
Aunque esta en mi cabeza, mi cabeza maneja todo mi cuerpo, mi ser, mi sentir.
Se trata de mi forma de ser, de mi personalidad, y también de la enfermedad.
Por eso es difícil, acá no hay pastilla que solucione.
Espero algún día poder escribir que pude solucionar alguno
de estos dos “dramas”. Sobre todo el ultimo, pero mejor si son los dos.
jueves, 19 de junio de 2014
Tomalo como consejo de una bipolar
Empiezo conmigo un poco haciendo memoria de lo que antes pude haber mencionado ya.
Sabía pensar que sabía todo, que podía con todo y que tenía
todas las respuestas. Pero la vida me demostró el camino que tenia que tomar y
supe que no era tarde, aunque a veces aun me cuestiono que hubiese pasado si no
supiera de mi enfermedad. Darme cuenta que algo no estaba bien conmigo fue hace
muy mucho tiempo, dejar de aferrarme a que eso que pensaba no era asi fue como
soltarme de esa soga que me sostuvo tantos años tambaleando de aca para alla.
Caer en la cuenta que necesitaba ayuda profesional en mi organismo fue
celebrado como cuando el hombre piso la luna por primera vez.
Antes sentía que cualquier lugar me protegía y lo hacia todo
por mi cuenta. Pero ahora me suelo sentir insegura y hay mucho que no volvería
a hacer por miedo a perderme. Es como decir “meterme en un callejón sin salida,
donde no veo hasta donde llego pero sin embargo camino hacia esa oscuridad,
hasta esa “sin salida” que no se ve pero siempre saliendo victoriosa, intacta”
Pero siendo una semana de una forma, un mes de otra, he aprendido a vivir
conmigo misma al menos; a los demás les cuesta vivir conmigo y es entendible,
yo tengo ventajas: terapia, medicación, información y mi propio libro de mi
vida. Puedo repasarlo cuando quiera donde quiera porque cada cosa que hice,
cada sentimiento, cada risa o llanto están ahí escritos. Como en un pequeño
centro de información en mi cerebro que puede albergar millones de gb.
¿Y qué entendí? ¿Qué puedo decir que entiendo ahora? Mucho y
poco, todo lo que se necesita es tiempo y querer salir adelante. A veces estas
entremedio, más cerca de un lado que del otro pero esta en nosotros encontrar
la salida correcta. Aun cuando escojamos mal, si hay algo que sé es que podemos
reintentar las cosas tantas veces como queramos. Porque la tenacidad nos
identifica. Aun en la depresión. Tenemos nuestros momentos a solas con nuestra
mente pero tenemos que también tener momentos para socializarla y ponernos en
el lugar del otro. Seria como “saber amarnos para que nos puedan amar”. Entendernos
para poder entender cuando el otro no nos entiende.
Entonces inhalar… exhalar… tal vez un mantra… y podes o no, pensar cuando todo se magnifica.
Cada cosa en uno, cada sentimiento, lo que fluye por nuestro cuerpo. A veces
son sensaciones que no podemos procesar y solo queremos apagar ese interruptor
que nos va a sacar el dolor. O apagar el interruptor cuando llegamos al punto máximo
de adrenalina o exaltación y queremos “bajar un cambio” porque sabemos lo que
se viene después.
Algún día se va a entender, vamos a entender todos, que no
se trata solo de uno, algún día se va a
ver que todos tenemos eso que deprime por el motivo que sea. Pero no hay que
vivir solo de la cabeza o del corazón. No va a haber momentos de tregua sino nos
lo proponemos. Los demás pueden enseñarnos, que llorar o reír esta bien, van a
entender eso. De la risa inacabable al llanto desesperado tantas veces hay un
solo paso. Y ese día que se comprenda finalmente vamos a ver que están todas
las respuestas ahí, en cada uno.
Si te podes poner triste con una canción, emocionate por
eso. No somos un témpano de hielo. ¿Por qué debemos ser los extraños cuando
perdemos el control, acaso los demás no cometen errores?
Cada vez que trates de volar lejos de tu verdadero YO es ahí
cuando tenés que ver que los sueños no están tan lejos, vas a poder conseguir
alivianar el peso de alguna forma. Si podes enojarte y decir lo que pensás,
celebralo; hay personas que guardan todo
en su interior (la procesión va por dentro) vos podes ser valiente, pronto todo
eso va a ser mas leve, dale tiempo al tiempo para que tus enojos cada vez sean
mas leves y luego puedas reír con quien te has enojado, si no fuiste demasiado
lejos (pero siempre vas a poder disculparte, tenés que saber que debés hacerlo).
Cuando te contagie la tristeza el dolor de alguien, te vas a poner en lugar de
esa persona, vas a sentir como si fueras un ente que puede ser traspasado, vas
a sentir lo que esa persona siente, y con el tiempo vas a ser mas fuerte para
poder soportarlo, no te apresures ahora. Hay tantas personas que se impiden
sentir en la vida, y nosotros podemos sentir todo mas magnificado, hagamos que
eso no sea una pena ni nos perjudique. Brindemos porque no es una debilidad
nuestra enfermedad, tenemos que hacer de ella una fortaleza. Algo por lo que
siempre vamos a luchar, con lo que vamos a luchar, contra lo que vamos a
luchar. Seamos amigos de ella por nuestra salud.
lunes, 16 de junio de 2014
¿Hace falta que sea amor para entrar al corazon?
Un día solitario para el, un día solitario para ella. El día
más largo de sus existencias. Apenas se conocen, pasaron momentos extraños.
Bajo un árbol se besaron una vez, en la oscura plaza pero no
hubo palabras encantadoras, casi muecas de sonrisas. Y ella se fue, pero no con
el. Ambos están en distintos lugares y acostados en sus camas pensando muchas
cosas y nada a la vez.
Por momentos él se acuerda, ella con más frecuencia. La
caminata en subida por esa calle de una sola mano, acompañándola hasta la
altura de su casa, y no esperando que ella se tome el colectivo, eso… para no
ser vistos.
Una confitería los encontró una vez, ambos con su bando de
amistades. Y ella volteo a mirar, y el un guiño le dio al azar. Pero no fue más
que una merienda con unos metros de distancia que ambos tomaron con sus
respectivos amigos. Y ese guiño no
significaba que si el moría ella moría con el, no significaba nada.
En otra oportunidad tuvieron otro encuentro fugaz el ultimo
donde un beso que pareció el mas apasionado de todos los que se habían dado,
resulto ser el ultimo.
Nadie les dijo adiós, nunca se dijeron adiós. Tan solo cada
uno siguió con sus vidas. Pero pasaron los años y ella con su vida formada
inevitablemente pasaba por su casa. Nunca hubo olvido con el. Pero ese ultimo
beso no significo que donde él fuera ella iría, no significaba nada.
Aun así el tiempo paso hasta que ella decidió mandar una
señal… El respondió inmediatamente, pero
ambos habían cambiado, sus vidas eran diferentes. Sin embargo había algo que
ella no entendía, porque la llevo a buscarlo cuando no lo necesitaba, cuando su
vida estaba perfecta, cuando su vida no tenia problemas… pero tal vez eso era
lo que ella quería: necesitar, imperfecciones y problemas. Sin embargo había algo
que el no entendía, ¿por qué ella volvió? El hacia unos meses estaba en un
drama amoroso con otra persona, y como enviada por Dios o por el Diablo ella apareció
para confundirlo. Para que se cuestionara si había dejado de ser el Don Juan
que era y no le importaba nada o si realmente tenía sentimientos y fuerza para
luchar por ellos.
Y de mensajes a llamadas en un mes se hicieron cercanos a la
distancia. Hablando más de lo que pudieron hablar cuando algunas veces se
vieron a la cara. Ella quería verlo, le pedía verlo, el nunca cedía, y así pasó
un mes.
Ella arrepentida de lo que había destapado totalmente del
pasado y viendo que no iba para ningún lado, decidió no luchar más por algo que
simplemente estaba en su cabeza. Ella era puro sentimiento, asquerosamente
sentimental. Hasta que llego el mensaje de aquel Don Juan de que se vieran, en
su departamento. Ella no sabía si era el viejo personaje o el nuevo, pero no
confiaba en ninguno de los dos. No sabía si iba a sufrir un desplante o que iba
a pasar. Pero era lo que justamente quería: problemas, adrenalina. Muy segura
de lo que pasara sabia, en el fondo, que no se iba a equivocar.
Accedió y se encontraron cara a cara en un departamento
cercano a esos arboles. Todas las luces encendidas, un sillón, una cocina, una habitación,
un televisor, una cama de una plaza y una mesa de luz. Como toda mujer paso al
baño, se miro al espejo y no se preguntó que hacia ahí. Se preguntó ¿Cómo llegue
a esto? Pero no se arrepentía, el silencio rompía cualquier tímpano y ella
necesitaba orinar. Fue su situación más embarazosa de todo el año, la numero
uno de su top ten.
Salió a enfrentarse a lo que le esperaba, hablar.
Salió a enfrentarse a lo que le esperaba, hablar.
Se sentó en la cama, se sacó las largas botas negras. Él
estaba acostado sin zapatos también, pasaba una mano detrás de su cabeza, tenía
una camisa blanca con dos botones desprendidos que dejaban ver sus meses en el
gimnasio tal vez... Sin embargo ella a pesar de apreciar lo glorioso que tenia
en frente, saco un tema de conversación.
Y así fue como ella vio que de sexy él paso a ser un bollito
de incertidumbres, penas, desasosiego por esta persona de la que reiteraba
estaba enamorado. Y fueron unas 3 o 4 horas que ambos estuvieron es la misma posición
o no pero sin ninguna pretensión más allá de la charla, con una botella de agua
de medio litro que compartían.
Era tiempo de partir, fue un encuentro de confesión donde
ella prácticamente hizo de sacerdote. Al salir del departamento ella se paró y
no avanzó con él, se quedó parada. Sabía lo que quería, y él sabía que ella quería
algo. Entonces se acercó lentamente y ella le dijo: “¿te puedo abrazar?” y lo
hizo pero él no abrazo tanto, siempre fue distante.
Al llegar el taxi ella se fue, con una sensación rara. Llego
a su casa y recibió un mensaje que decía “gracias me hizo bien hablar con vos, algún
día te lo voy a agradecer de otra forma pero por ahora espero que te conformes
con este mensaje”. Ella supuso que se refería al medio abrazo que el le dio,
pero ella quería el abrazo en ese momento. En fin.
Pasaron unos meses y ella no volvió a saber de él, tal vez
si él de ella.
Hasta que luego de esa espera que fue desapareciendo para
ella, le llega un mensaje
Él: “…”
Ella pregunta: ¿todo bien?
Él contesta: “???”
Ella: ¿que pasa?
El: nada nada
Ella: Ojalá fuera así
Un día solitario para el, un día solitario para ella. El día
más largo de sus existencias. Apenas se conocen, pasaron momentos extraños. Hoy
es el día mas largo y ambos lo sienten, ambos esperan alguna noticia del otro,
ambos tienen cosas por decir, pero el día es largo hoy nadie va a ceder. Y van a venir mas días solitarios en su corazón,
en su alma, porque donde este él, ella va a estar con él; y si ella muere, él
no va a morir pero tal vez lo preferiría.
Algo los unió un día, y si no es en ésta tal vez será en
otra vida, no hay nada en común pero el nunca conoció alguien que lo completara
como ella, que lo entendiera como ella, que lo quisiera tan raro como ella. Y
ella nunca va a encontrar una persona que la ignore de la forma que él lo hacia
y lo hace, porque nadie la ignora, nadie la rechaza. Y eso para ella siempre
fue su punto débil y él lo sabía. Ella no se debilitaba por su cuerpo, por su físico,
por su mirada o su voz. Ella se debilitaba con solo escuchar su nombre por eso
nunca lo pudo sacar de su vida, estaba en el aire que respiraba que entraba en
la sangre y llegaba al corazón. Entonces siempre iba a estar ahí, siempre va a
estar ahí.
Vivir siendo ¿normal?
Después de muchas muchas y muchas horas vuelvo a escribir. Y
la verdad es que he estado diferente, preocupada por una amiga accidentada, rezando
a la noche de nuevo como cuando era adolescente, púber tal vez; empezando una
nueva actividad física, pasando tiempo con mi pareja, durmiendo bastante y
comiendo menos carne cada vez. También me siento menos obsesiva (un poco menos)
tampoco para exagerar pero puedo decirle NO a mi cabeza con mi voz cerebral
cuando quiere escuchar una canción mas de dos o tres veces, o cuando quiere
adelantarse a algún final de alguna historia que este viendo sea serie o película,
ficciones… como siempre. Parece bastante aburrido ¿no? Normal ¿verdad? No se,
trato de no pensar eso. Igual solo eso. Tuve una situación donde una policía o
guardia me dijo algo que no me gusto en voz alta delante de la gente, y mi
hermano como que me dijo “no le digas nada”… Pero lo raro es que no tenia nada
para decir y simplemente fueron palabras que no me afectaron. Es raro para mí
sentirme así. Con ciertas cosas que antes las sentía diferente. Antes se me
llenaba es estomago el pecho con algo, fuerza poder no se, bronca y tenia que
decirlo, pelear. Pero ahora no me pasa. No tuve necesidad de liberar nada
porque nada se junto ahí. ¿Y como no lo voy a sentir raro si toda mi vida fue
diferente? Pero es así ahora, le pregunte a mi psicóloga cuanto iba a durar
esto, no me molesta me es extraordinariamente extraño, al margen de que mi
cabeza aun tiene pensamientos de mas pero si vamos a la acción todo esta mas
calmado. Espero que no sea el ojo del huracán.
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