domingo, 10 de agosto de 2014

Vengan a buscarme, a ver si me encuentran....

Nublada esta mi mente, domingo con luna llena. Entre pedazos de pensamientos que duelen, surgen otros mas fríos. Mi sombra no se ve mientras bajo las escaleras, siento el viento fuerte, cómo atraviesa mi ropa y acaricia violentamente mi órgano más grande, mi piel. Solo quiero pensar en mañana, pero pensar eso es mi condena, difumina mis pensamientos mas claros. No tengo nada que ver con los racionales hoy, quiero cumplir las promesas que dejé crecer solas en mi. Aquellas que se hundieron en lo más profundo de mí como barco en un juego. No quiero tener que ver con los sentimientos vengativos, no quiero tener que ver con el vacío que dejaron seres queridos. Esos que caminaron a paso rápido alejándose de mi por miedo a sus propios destinos. Para mi espíritu no hay imposibles, se pone el disfraz de ángel o demonio para salir a cumplir sus caprichos. No usa mas los sueños, despierta o dormida los tengo igual. No se detiene el torrente de ideas, no suena la campana para decir que es tiempo de descansar. No hay banco para sentarse, no hay toalla que tirar. Solo se bajó las escaleras para usar la mejor estrategia, nada más. Fingir a parte de mi cabeza que lo que hago no apesta, que lo que siento no esta mal. Esto es la moneda corriente en los días que vivo. Doy un salto alto y me jacto de la subida, me acerco al fuego como si no quemara, bailo en una cornisa, doy mas de lo que tengo. Me endeudo con el infierno y el cielo, oscuridad y luz son el banco que me hipoteca. Soy el blanco perfecto para una hermosa puntería. Muchos tiraron sus dardos dándome en la barbilla. Mi cuerpo no sabe que hacer. Actuar y pensar no son parejos. Mis extremidades actúan como pueden como resultado de la pelea entre lo que esta bien y lo que esta mal. Corazón y cabeza son dilemas. No hay pañuelos hechos para las lágrimas que pueden hacer el río que pronto me va a llevar, sin calma... golpeándome con todo lo que arrastre a su paso. Esa creciente comenzó con lagrimas de quienes actuaban en contra de lo que les decía su mente, comenzó de esa tormenta en lo alto de la montaña. Mi sangre como frasco de aerosol de color, escribe en el asfalto imaginario que sostiene el mapa de lo que serán las consecuencias. Pero voy confiada, caminando sin ver, actuando por una especie de inercia. Ya no se si es el cielo o el infierno, el universo gira alrededor mio otra vez gracias a mi. No necesito de nadie para estar así, pero necesito de todos para unirme de nuevo. Las estrellas no brillan esas eran las reglas. A ver si tu orgullo, besa mejor que yo. Si. Es la realidad y esta vez no hay que despertar, no tengo que caer sobre nada. Los fantasmas de mis pecados me persiguen leyéndome escritos de lealtad, caminan detrás mío como sacerdotes salpicándome con agua bendita. No quiero saber; corro a mis emociones, me busco a mi misma mirándome de afuera. ¿Llegué al fin? ¿Encontré lo que estoy buscando? Otra alma? Una caricia? Un papel con nada escrito? Soy acaso exactamente lo que no quiero? No. Soy lo que busqué, soy lo que anhelo, exactamente lo que quiero. Un ser sin culpas bajo una luz perfecta que no seduzca al dictador o al que señala. Simplemente vuelvo a ser... despierta o dormida, pecadora o santa... todo lo que fui bajo las sombras de la noche, bajo las sombras de los días. Todo eso que puedo llegar a ser antes de que llegue a serlo. Y le pregunto al que debería leer y no lee, al que debería escucharme y no puede porque no lo dejan, porque aprendió a que no debe querer saber de mi existencia... Yo estoy enferma de palabras, enferma por la vida, por recurrir al dolor buscando siempre a las peleas perdiendo el norte. Le pregunto ¿Es mejor la vida haciéndole "delete" "suprimir" a mi nombre, a mi historia, a la nuestra? No pido perdón, me gusta la discordia cuando vuelo. Seré loba con piel de cordero, bueno "según hagamos el engaño, así recibiremos el daño" no hay mas que decir por hoy.

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