martes, 13 de mayo de 2014

Suicida: ni cobarde ni valiente

Hoy me levante pensando que había soñado, y si había soñado, seguramente algo que tenga que ver con alguna de las películas que vi ayer o con una pequeña discusión que tuve con una persona que es parte de mi vida. La imagen que me viene del sueño es un caballo color marrón acostado en el piso, pero no conozco tanto a los caballos como para saber si su mirada era feliz o triste. Y sentada en la cama aun sin levantarme, como siempre mire por la ventana y había sol, hay sol. Volviendo al sueño tengo la imagen del caballo y tengo la mía también, pero me veo acostada en lugar del caballo de la misma forma, no se si estoy feliz o triste, pero si tengo el pelo oscuro como ahora pero diferente.
Después de hacer mi desayuno y demás seguí pensando y recordé, recordé un hecho, una historia de una adolescente. También recordé nuevamente la pequeñita discusión de ayer. Y realmente decidí que aunque duela es un tema importante que se debe escribir.

Febrero del 2013, verano. Una adolescente que había terminado el colegio, y que unos meses antes había terminado con su novio también. Pero este chico volvió, quiso volver con ella arrepentido, para fines de enero y ella tan enamorada como siempre no dudo en regresar  a pesar de las situaciones y malas conductas de su novio que la habían llevado a que él terminara con ella, y digo eso porque a pesar de todo lo mal que él le hacía, ella estaba tan enamorada, enamoramiento fuerte de adolescente capaz de soportar cualquier cosa, llorar millones de lagrimas, pero no dejarlo ir.
Febrero venia genial, se acercaba una fecha a fines de mes. El cumpleaños de un amigo de “la bandita” que desde años se festejaba a lo grande porque era de los pocos que cumplían en verano, ya mas grandes, mas alcohol, mas permisos. Ella tan enamorada, imaginando como siempre un “para siempre juntos” imaginando y soñando con “te amo” tras “te amo” para siempre. Como siempre caminando, las distancias no eran largas. Comprando una etiqueta de cigarrillos hacia de los 14 que lo hacia pero no sabia fumar. No sabia “tragar el humo”, compraba de vez en cuando y “fumaba en las salidas” Sus amigas ya expertas le habían querido enseñar, pero solo se ahogaba en el humo, causaba risa. Pero no importaba, ella feliz tenia su etiqueta para la fiesta. Faltaba un día, ya estaba todo organizado, entre los amigos y amigas; era en un salón del barrio iba a ser perfecto, divertido, mucho alcohol. Siguió camino para ir para su casa, era ya casi mediodía, ella esa mañana había tenido una de las clases de ingreso a la facultad. Ella quería ser Psicóloga. Al llegar a casa de Martin (él) Le abrió la puerta, como siempre ella sonrisa de oreja a oreja por verlo, y el con cara de “no se que” la hace pasar. Aun así ella no podía desdibujar su sonrisa. La hizo pasar a su habitación que era como el living de la casa en realidad. Se sentó en la cama, serio. Ella lo miro y ya notó algo y sus labios ya no podían mantener la sonrisa. Le pregunto que pasaba y el dijo exactamente: “Ya no quiero estar con vos, hay otra chica que conocí que me gusta mucho. No me interesa verte mas, ni ser tu amigo. Nunca debí pedirte que volviéramos, realmente no se porque lo hice. Voy a ir con ella a la fiesta, si querés andá igual” Y se levanto y también dijo: “Ahora te abro para que puedas ir para tu casa”
Ella sintió como un mareo, como que se paraba el tiempo y todo era muy lento, miraba alrededor, recordaba momentos, no podía entender que estaba sintiendo, que estaba viviendo. No era igual que las otras veces que el había terminado con ella. Prácticamente la estaba tratando como basura, basura. Era basura que el estaba sacando a la calle con una escoba. Ella no pudo hablar, a lo único que atinó fue a abrazarlo y literalmente termino abrazando el aire porque él se corrió. Y le dijo: “vamos que te abro la puerta”. Bajó el escalón y cuando se dio vuelta el ya había cerrado la puerta. Se agarró del árbol aun medio mareada, sin saber que hacer. No hubo gritos, no hubo llanto esta vez. Estaba en otra dimensión, o mejor dicho estaba siendo atraída hacia un agujero negro que iba consumiéndola desde adentro. Pero levanto la mirada, trato de reponerse tenia que volver a su casa, en esa época no había tantos celulares. Camino a su casa con la mente en blanco, como podía tener la mente en blanco. Pero si. La tenía. Cruzando las calles, solo cruzándolas siendo ella prioridad, sin ver, sin observar, era solo un cuerpo con un rumbo fijo: llegar a a su casa.
En su casa normal dentro de lo que mas podía, forzando las sonrisas comió y se fue a la casa de una amiga a la que le conto lo que paso. Sin llorar sino diciéndole “No me importa, ya fue voy a ir igual, aparte va Adrian (su ex novio) hace mucho que no charlamos y quero saber como anda, aparte están los chicos, mira si voy a dejar de ir. Va a tener que lidiar con mi presencia y esa chica no tengo idea quien es, pero no creo que sea mejor que yo” La amiga riéndose de lo que decía, le dijo “mas vale vamos a ir igual”.
Llego el momento se hicieron las nueve de la noche, ella se vistió hermosa como de costumbre, provocativa de mas como siempre, pero ya a esa altura sus padres ya estaban acostumbrados a sus escotes. Aparte era la moda del momento para las audaces. Llego con su amiga a la fiesta, era en el piso de arriba. Subieron no había mucha gente aun. Antes quenada ubicaron dos sillas, se sentaron y ella miró la pista de baile y lo vio de espalda, bailando abrazado, hacen como medio giro y se ve ella. Diez centímetros menos de altura, diez centímetros menos de busto tal vez mas, blanca como el azúcar y el pelo negro como el carbón. Pero extremadamente bonita. Primer puñal para esa noche a su corazón, sus ojos se cristalizaron, pero su amiga la llamo por su nombre para que dejara de mirar. Dejo de mirar respiró profundo y saco un cigarrillo. Lo prendió, pudo escuchar como se quemaba toda esa porquería que trae e inhalo junto con el filtro, sintió que se quemaba pero era una sensación linda y luego pudo ver salir el humo que salía de su boca como si estuviera soplando una vela lentamente. El sentimiento que ellos le habían hecho sentir, la herida nueva a su corazón, la parte que se había ido de su pura alma, el odio que había experimentado le habían hecho aprender a fumar. El comienzo de un vicio que duraría más de esa noche.
Llego Adrian a la fiesta, saludo a todos y fue donde estaban ellas, muy amistoso como siempre. Su novio de los 14 años. Ahí estaba, buena persona, los separo la vida, la juventud, la inocencia, los separo la edad, lo pequeño que eran para vivir las cosas que estaban viviendo. Llego el alcohol, y nadie dejaba de tomar,(ella vaso tras vaso) se acercó otro de nuestros amigos Sebastian, también siempre tan simpático como todos. Estaban en la edad, todos les caían bien. Sebastian le pregunta si quiere acompañarlo a comprar cigarrillos a la vuelta con él. Ella mira a Martin, seguía hablando y riendo con esa morocha. Le dijo a Sebastian que si, que lo acompañaba. Bajaron las escaleras solos, caminaros solos, y ella podía no ser una tonta por lo general, pero muchas veces fue tan ingenua. Luego de comprar, Sebastian le agarra de la mano y le dice “me entere que te dejó por Agustina” y ella le dice “si ya sé pero no me importa, volvamos”. Y él le dijo “sabes que es lo peor que podes hacerle?” Y se acercó más, y ella abre mas los ojos y se besan, unos segundos y  corta el beso. Y le dice: “no! por qué Sebastian? vamos volvamos de una vez” Ella pensó “Debo admitir que siempre sentía cierta intriga por el, justamente por su forma de ser, yo amaba esas formas de ser de chicos chamulladores, habladores de mas y que se la re creían. Pero no me gustaba, y había hecho algo malo”. Cuando vuelven, Sebastian se queda abajo y sube la larga escalera sola, sube lento desconcertada y levanta la mirada y ahí estaba él. Martin, mirándole. La miraba como recordaba que la miraba, no entendía nada. Siguió subiendo y cuando llegó a él no paro y siguió para ir con su amiga y Adrian. Es ahí cuando le dice: “Esperá, quiero hablar con vos” Se me freno y siente una mezcla de hielo y fuego en sus órganos, sentía que los ojos se le humedecían. Pero se tragó las lagrimas, dejó que el combate interno hiciera lo que quisiera, dio la vuelta y le dijo “de que queres hablar”.
Mencionó lo del otro día, que el no había querido decir esas cosas, que esta chica apareció hace un mes (un mes!) y lo había vuelto loco, ahora hablaba con esta chica Agustina y no se sentía completo. Que la amaba, como siempre, como el primer día. Que nunca dejo de amarla pero que ahora la veía alejada de su ser y le era insoportable. Y que el día que hablaron en su casa, si ella hacia memoria, nunca le dijo que no la quería, que no la amaba…
Mientras ella escuchaba su cerebro se dividió en dos, porque también pensaba lo que acababa de ocurrir con Sebastian su amigo. A pesar de todas las cosas que el le había hecho, era insignificante lo que había hecho ella, sin embargo en la sociedad machista de ese momento, de ese grupo eso no era perdonable. Su alma se partió en dos, sabia que si no le decía, se iba a enterar de todas formas. Seguramente para ese momento ya varias personas lo sabían. Entonces se arma de valor y le dice “Mira Martin, vos me estas diciendo esto yo te amo, sos lo mas importante para mi. Pero por mas que no me dijiste que me amabas o no, en tu casa me partiste el corazón. Fuiste tan convincente con tus palabras, con tu forma de tratarme, ese día y hoy también. No me saludaste cuando llegue, estabas con esta chica bailando apretado y riéndote…” La frena y le dice “Pero no importa, olvídate de todo yo te amo, te amo” Y ella con mas valor aun porque el le dice que la ama le dice “Bueno pero estabas con ella y yo me bese con Sebastian recién cuando fuimos a comprar”… Los ojos marrones de Martin se volvieron negros, el tiempo se paralizo alrededor de ellos y el dice “qué?”, ella responde “lo que te dije acabo de besarme con Sebastian, el no es nadie para mi, pero vos estabas con ella yo estaba sola pero me parece que debías saber lo si vamos a volver juntos”
Martin se toma del borde de la escalera dándole la espalda, y ella se acerca a el y el se da vuelta y la mira, con una mirada de odio y le dice “Sos una puta, te besas con mis amigos ahora, ni las putas hacen eso, sos peor que una puta, sos nada, olvídate de lo que te dije y en 5 minutos estate acá que te llevo a tu casa” Difícil era para ella saber si alguien estaba escuchando pero va hacia sus amigos y les dice “Bese a Sebastian y le conté a Martin y ahora Martin no quiere verme mas” Y su amiga y Adrian no entendían nada de lo que ella les estaba diciendo. “Me voy” dice ella toma su pequeño abrigo, va al baño, se mira en el espejo, se ve horrible, se ve como parte de ese baño donde había cucarachas y tuvo que salir porque era fóbica a los insectos. Llega a la punta de la escalera como habían quedado y el le dice “vamos”. Eran una 20 cuadras hasta su casa, las primeras 5 fueron calladas, en la cuadra 6 si o si algo tuvo que decir y ella dijo “perdón” y el le dijo “no sueñes, nunca en mi vida te voy a perdonar lo que hiciste. Si existía alguna posibilidad de que estuviéramos juntos para siempre hoy la destruiste con tu forma de ser, con tu forma de ser tan puta, tan promiscua”. Ella respondió frenándose en la calle “Martin fue solo un beso, el me beso, yo respondí si, pero yo pare también yo te amo a vos, sos mi vida yo no quiero vivir si no vas a estar en mi vida.”
“Deja de decir boludeces y camina de una vez que no soporto pasar ya ni un segundo mas al lado tuyo, me das asco” le respondió él
Y ahí ella no fue consciente de nada, le repitió “si yo no estoy con vos no estoy con nadie” gritó. Y pegó otro grito bien fuerte, como de película de terror las luces de algunas casas se fueron prendiendo. Y el le decía que se callara que bajara la voz. Ella no bajaba la voz y gritaba yo no quiero vivir sin vos, no puedo vivir sin vos. Entonces él se acerca le da la mano le dijo “esta bien” pero ella se dio cuenta que se trataba de que el quería calmar la situación, sabia que no era verdad lo que estaba diciéndole. Así que decidió correr cambiando el rumbo, eran las 4 de la mañana aun era de noche. Él no la siguió.  Ella había bebido más alcohol del que su cuerpo podía metabolizar, era moneda corriente.  Los síntomas de la “borrachera " la llevaron también a un  juicio pobre, problemas al hablar correctamente, pérdida del balance (por eso su sensación de mareo), sensación de calor y un incrementado riesgo de daño. Ella camino para el norte no para el oeste donde estaba su casa, y como siempre sin importarle el peligro no le importaba nada. Corría hacia la avenida, no existía pensamiento en su cabeza otra vez su pensamiento en blanco y solo lagrimas que apenas le dejaban ver donde estaba pisando. Solo había una idea fija, dejar este mundo, porque nada tenia sentido. No podía arreglar lo que había hecho, lo que le habían hecho ver que era la peor tragedia. Martin fue una persona que jamás debió haber conocido, porque nunca cuido de ella, tenia 2 años mas fue una relación desastrosa en un periodo de un poco mas de 3 años. Y terminaba ahí esa noche, con ella queriendo convertirse en carne molida, en un charco de sangre pisada una y otra vez por los autos que pasaban a gran velocidad por la hora.
Personas que volvían de salidas, algunas alcoholizadas, otras tal vez no. En ese entonces no era tan estricto el control como ahora.
Y de correr por las oscuras calles del barrio se va acercando a las luces que la encandilaban y sin dudar toma la decisión, y sin mirar se arroja a la avenida, cuando siente un fuerte tirón que la hace caer hacia atrás. Era Adrian y su amiga, su amiga arrodillada llorando y Adrian luchando con la fuerza que ella tenia para volver a donde quería ir. A su descanso, a lo que la iba a liberar de tanto dolor. A lo que le iba a dar paz según ella. Y Adrian le decía : ”basta, que queres hacer!!?, basta ya, basta” y en el pasto de esa vereda, estaba ella no era el charco de sangre que quería ser, era un charco de lagrimas. Y de costado se paraliza el tiempo a su alrededor y mira el pasto detalladamente, mira para arriba y ve el cielo mas claro… Cuanto tiempo ha pasado?  También comienzan a prenderse las luces de las casas de esa cuadra. Adrian dice “Vamos tenemos que irnos de acá, vamos a tu casa” Y los dos la acompañan nadie dice una palabra, se retoma el camino para el norte y se escuchan bullicios, ella se da vuelta y ve que a lo lejos hay dos patrulleros con personas, pero vuelve la vista al frente. Seguramente los vecinos llamaron a la policía por semejante alboroto. En realidad fue así. Adrian y su amiga los siguieron en todo momento desde que ella se fue, pero trataron de no ser vistos, sabían que las cosas no iban a terminar bien, y ambos la conocían bien como para saber que existían la posibilidad de que las cosas no terminaran bien. Llegaron a su casa, Ambas agradecieron a Adrian por acompañarlas, Ella dentro de su nubladez le dio las gracias sin darse cuenta que si el no hubiese estado en ese momento, ella hoy estaría muerta.
Y tal vez después de tantos años ni su amiga, ni Adrian recuerden bien ese hecho. Ella si. Porque sabe que si no hubieran estado no solo estaría muerta, hubiera destruido una familia que es feliz, no hubiera podido seguir viviendo amores y desamores. Y hoy no estaría viviendo el verdadero amor. Nunca lo hubiese conocido. Y es raro decir pero gracias a su primer amor hoy puede vivir una vida con el amor de su vida.

Entonces puedo deducir que las relaciones amorosas que no fructifican se potencializan más en el sentir de una persona, sobre todo la etapa adolescente. La depresión en la que caen por no sentirse queridos, por ejemplo,  es lo que lleva a una persona que ha sufrido varias desilusiones amorosas a quitarse la vida. No es por una relación en específico, sino por muchas que no fructifican. En la adolescencia uno vive un mundo con cambios emocionales, rebeldías. En la historia la muchacha comienza a fumar, toma alcohol en exceso.
Yo creo como algunos dicen que uno crea su destino a partir de su infancia. Y a medida que pasan los años uno lo ve reflejado en la vida actual.
No todos los chicos pueden tener el mismo comportamiento digamos antes los fracasos o desilusiones amorosas, ya que según mi teoría dependería de “la vida pasada”. Pero lo cierto es que hay jóvenes que les puede doler pero de ahí no pasa. Pero hay otros  que buscaran otros métodos para no sentir ese dolor y ahí pueden que vean la muerte como puerta de escape. Y destrozar la familia, si es que la hay. Es tan importante que los padres puedan dialogar con sus hijos en la etapa de juventud, adolescencia. Pero no porque ellos esperen opiniones o consejos, sino que solo quieren ser escuchados. En mi caso yo elegí mi carrera, porque sentí que no era escuchada, soy muy injusta con mis padres al decir esto pero es lo que yo sentía en ese momento como adolescente. Y me dije a mi misma que si estudiaba psicología no iba a pasar lo mismo con mis hijos, iba a poder evitar tal vez que pasaran por cosas que yo pase que no debería haber pasado. El tema es que en algunos casos es posible todo esto cuando el adolescente muestra su depresión, sin embargo en la mayoría de los casos no lo hacen, yo no lo hice, como saberlo entonces?
Algo que leí que entorpecía la prevención de la conducta suicida, es decir que las personas que quieren matarse son cobardes, o que no son valientes. Los suicidas no son cobardes ni valientes, ya que estas dos palabras son atributos de la personalidad que no se puede cuantificar por las veces que una persona se quite la vida o deje de quitársela. Estas creencias deben ser eliminadas, porque como dije entorpecen la prevención.
Todo debe ser tomado en cuenta, y ser comunicado a padres, maestros, personas de confianza, médicos. “El comportamiento suicida incluye el deseo de morir, la representación suicida, la idea suicida, la amenaza, el gesto, el intento suicida, el suicidio frustrado, el suicidio accidental y el suicidio consumado”.

Volviendo a mi sueño de hoy, que me llevo a escribir esto, lo del caballo tendré que pensarlo mas, lo de mi misma tirada, ya lo habrán descubierto.

lunes, 12 de mayo de 2014

No fue la 1era vez que sentí ganas de no vivir más, pero...

Fuimos trasladados a otra ciudad, pensé que iba a ser para siempre mi estadía allí. No fue coincidencia de que termináramos en el mismo lugar, al realizar el test procure ser la ultima en salir para escuchar donde debía ir y que nadie mas escuchara. Los jefes me dijeron que tenia que ir para el este, ja, el este por donde sale el sol, el mejor lugar, cálido, tranquilo, bello, tenia ya conocidos allí. Pero no le habían escogido para ese lugar a él. Entonces luego de ese pensamiento feliz que tuve por 2 segundos, rápido reaccione y convencí hasta el cansancio a estos jefes para que me mandaran al oeste, donde se decía que las cosas no eran fáciles, donde todos evitaban ir de ser posible, donde se ocultaba el sol, donde le habían dicho que fuera. Y como siempre, pude convencer, conseguí lo que quería, pude hacer que me dieran la razón, razón a mis razones sin sentidos. Palabras que dije para envolverlos realmente en un misterio de porque quería ir si era lo que no me convenía. Salí de la habitación, sonriente y estaban todos afuera y me preguntaron donde iría "Al oeste" dije, y gire mi cara hacia donde estabas vos y te mire directamente a los ojos. Tu mirada mostraba sin querer cierta extraña alegría que solo yo veía. Una mueca salió de la comisura de tus labios, respiraste, te acercaste a todos y dijiste que te ibas a tu casa a organizar todo. Teníamos 3 días ya que era viernes y el lunes comenzábamos.
Estuve sin dormir prácticamente todo el fin de semana, muy activa, con mucha energía para hacer lo que debía hacer tan rápido que me quedaba tanto tiempo para pensar, idear, hacer un cronograma, un plano, organizar mi vida como yo quería que fuera a partir de ese lunes. Pensamiento sobre pensamiento, la cabeza a mil, sentía el corazón ya aun en el ruido, lo sentía en los oídos desde adentro. Yo estaba feliz, era feliz. Iba a compartir con él todos los días.


Estábamos esperando el colectivo el grupo, solo eran 2 horas de viaje, pero debíamos ir en ese colectivo porque era parte del trato que nos daba la empresa. Nos llevaban y a los que no conseguían quedarse los traían. Sino, nos llevaban y a los que tenían lugar donde quedarse allí volvían en el colectivo el viernes. Y así seria en teoría. Yo tenía las dos opciones.
Cuando subimos estabas muy adelante y fui tan rápido hasta donde estabas vos que empuje a una compañera, cayó mal sobre el asfalto y se lastimo el antebrazo. Yo me quede paralizada porque no me di cuenta de  lo bruta que fui, pedí disculpas, me miraron mal pero las disculpas fueron aceptadas. Seguí subí, y cuando empecé a ver entre los asientos, ahí estabas. Diosss, paralicé todo el pasillo quedándome parada ahí como tonta, petrificada como si hubiese sido medusa cuando me miró. Reaccioné ante el permiso de los de atrás y seguí avanzando hasta él, y directamente me senté sin preguntar.
"Como te ha ido el fin de semana José, como vas a hacer con tu mujer y tu hijo?" 
Si, amigos míos no se trataba de una simple relación de dos jóvenes. Aunque la relación pasaba mas por mi lado que por la de él. Yo estaba convencida desde el día que lo conocí, que fue mucho tiempo antes de esa entrevista, que él siempre quería estar conmigo, por sobre su hijo. Que al final de la historia que me perturbaba cuando no me daba felicidad me iba a elegir a mí. Que íbamos a ser tres, y yo iba a ser la madre de su hijo también. Su hijo que era igual a él, no a ella. Me estaba volviendo enferma, loca, obsesionada, pero realmente era capaz de dar mi piel, mis ojos, mis manos, mi vida completa por el o por su hijo que era su vida. Aunque nada de mi valiera la pena yo siempre iba a hacerlo, esos eran mis pensamientos, eso era lo que yo sentía, o al menos lo que uno cree sentir, verdad?.
"Bien, voy a estar acá y después voy a volver a mi casa todos los días para ver a mi hijo, lo voy a ver mucho menos pero no voy a trasladarlos acá porque no llegamos con nuestras posibilidades económicas"
Yo positiva, ante todo le dije que estaba bien, que tenia razón. Mientras tanto pensaba que no me iba a quedar con mi hermano que estaba en esta ciudad sino que iba a volver a mi casa para tomarme el colectivo con el todos los días, y poder compartir mas momentos juntos.

Nos conocimos en el trabajo anterior, me enamore sin conocerlo, me seguí enamorando hablando con el, y fue algo que no pude detener. El siempre mostro simpatía ante mi, y yo no la alucinaba. Mis compañeras siempre me decían, pero el guardaba un secreto. Tenía 20 años yo 21. Éramos jóvenes. Primer trabajo formal en ese entonces. Un día hablando y riendo solos, decide ir a comprar y se cae su billetera. Se cae en el piso abierta de par en par, bajo mi mirada y ahí lo veo, una fotografía de un niño igual a él. Me agacho, rápido y levanto su billetera peguntándole si era su hermano... Rápidamente la acomoda, no me mira y me dice es mi hijo, y se va. Que me dijera eso después de 6 meses de haber estado histeriquiando, de miradas, de roces de idas y venidas juntos, risas, que definitivamente no llevaban a una amistad, fue un balde de agua fría para mi cuerpo. Fue un puñal para mi corazón. Tuve muchos noviecitos, novios, salientes, amantes, como quieran llamarle, pero nunca esto. Y no me preocupaba el niño, me preocupaba la madre. Comencé a hacerme miles de conjeturas hasta que volvió con lo que había comprado. Y yo lo mire, no sonriente como siempre, le pregunte "temes un hijo?" y me contó la historia:
"En mi barrio tuvimos una fiesta después de terminar el colegio, yo recién cumplía 18 me emborrache, todos estábamos borrachos, todo el curso y la casa ese estaba sin padres, y me acosté con una compañera, no me cuide y quedo embarazada. Mis padres y sus padres decidieron que debíamos asumir las responsabilidades, y mis padres quisieron que cuando naciera viviéramos los 3 en mi casa, en una de las habitaciones. Somos una familia numerosa, mis hermanos mayores viven con nosotros y sus familias en mi casa, es un terreno grande. Algunos están haciendo más habitaciones ahí. Esa es la historia. Mi hijo es todo para mí. Yo hoy estoy acá trabajando para el, para nadie mas. No hay nada ni nadie que me importe mas que él."
Otro balde de agua fría para mi, yo egoísta , si, pero mentirosa si no lo digo ese "no hay nada ni nadie que me importe mas que él" me estacó. Pero por más fría que haya sido esa agua, ese baldazo. Mi sangre se volvía bordo, pude respirar y seguir con la conversación. 
"Porque nunca me dijiste nada? Nos besamos José, digamos que te obligue pero después no ofreciste resistencia alguna. Hicimos el amor, esta bien que yo te lleve de sorpresa al hotel, pero sentí que me hiciste el amor, fue hermoso y creo que fue hermoso para vos. Dejaste que me acostara en tu pecho. Como no me dijiste esto? Que hay de mis sentimientos ahora, que los ves todos los días, que los nota ya todo el mundo, que hay de mi en todo esto?" No hubo respuesta alguna de su parte.
Y la sangre bordo lo único que hizo, fue que brotaran lágrimas de mis ojos y saltaran como si me hubieran cortado una arteria. Su cara estaba triste, él me quería, la sabia que me quería, yo sabia que me quería. Y por un tiempo yo hice mi duelo en casa, un duelo que mis padres no comprendían ya que me pasaba las horas que debía dormir llorando, decidí alejarme físicamente un poco de él, pero no dejábamos de cruzar miradas alguna que otra vez. Llegaron las vacaciones, un alivio no verlo, aunque lo sentía adentro. Luego de dejar de llorar, de seguir amándolo más que a nada mi mente se propuso una meta y mi mente solita la cumplió antes que todo pasara, Es como que había visto el futuro, nuestro futuro. Y me hice los famosos planos, y todo lo que debía hacer para estar con el, Vivir una vida con el y con su hijo si era necesario.

Y así fue que todos los días, volvíamos juntos. Hasta que un día al bajarnos me dijo "Yo lo único que quiero hacer ahora, es volver a mi casa y ver a mi hijo, porque lo extraño, hace horas que no lo veo y no quiero encontrarlo dormido" Y yo no comprendía dos cosas, primero como podía decirme eso sabiendo lo que yo sentía por el y lo que me dolía que hubiera un ser antes que yo; segundo como yo podía ser la villana, la mala, la egoísta si yo no era así, nunca fui así, amo los niños y nunca me hubiera gustado que mi papa nos hiciera algo así. Y con toda mi incomprensión, seguía mirándolo a los ojos, tenia los ojos con brillo, era de noche, el colectivo nos dejo en la plaza de siempre todo se fueron y fueron muchos minutos mirándonos y no le di ninguna acotación a lo que me había dicho, entonces al fin le digo "esta bien, que esperas para ir" Y da un paso hacia mi, clavándome la mirada, prácticamente sentí que me agarro el corazón, y me dijo "Pero te miento cuando te digo que es lo único que quiero hacer ahora, siento una necesidad insoportable de besarte, de hacerte mía, de verte desnuda después de que te entregaste a mi. Te quiero mía, solamente mía y no aguanto mas aguantarme todos estos días, semanas, meses sin tener un roce así con vos. Así que hoy yo, te voy a llevar conmigo, hoy vamos a hacer lo que yo quiero porque sé que no vas a decirme que no."
Yo sentí, que me tenia del corazón, yo pensé que iba a apretarlo y reventarlo, pero no, activo todo en mi, cada molécula se volvió rosa, solo pude responderle con una sonrisa cómplice y creo que hasta él podía escuchar los latidos de mi corazón, no se si el sabia cuan enamorada estaba al día de esa fecha. Y que así como me daba viva podía quitármela, que se había vuelto mi mundo, mi única razón se existir, yo ya no tenia mascotas, hermano, padres, familia, amigos. Miraba mi alrededor imaginaba mi vida y solo estaba el.

Estábamos recostados, hotel de 3 horas, faltaba una hora para dejarlo. Y dije lo que quería decir hace tanto tiempo, ya hacia dos años de nuestras idas y vueltas
“José, por qué no la dejas? No la amas, nunca la amaste. Yo podría darte todo, yo no tendría problema que la veas por lo que los une. Yo te amo y siempre lo supiste.”
Y su respuesta no fue la mejor, su respuesta no fue lo que esperaba, y marco el comienzo de la nueva etapa que vendría.
“Fabi, yo te quiero y nunca antes quise así. Pero no voy a dejarla nunca, ni por vos ni por nadie. Porque no soportaría ver menos a mi hijo de lo que ya lo veo. Yo no quiero este trabajo, yo quiero conseguir algo mejor, quiero progresar. Quiero darle una familia a él. Y no me importan mis sentimientos, ni los tuyos, ni los de nadie, sólo me importa él”
Y mi carne se endureció, mis pupilas se dilataron, mis ojos se oscurecieron y aun así me contenía para no llorar. Solo volví a abrazarlo, sin berrinche, sin escena. Y mi mente pensó, algo tengo que hacer.

Al volver a casa llegue a mi cama y sin siquiera sacarme las botas apreté fuerte el acolchado y grite hasta que pude abrir los ojos, me dolía la garganta, fue como que me perdí como si me hubiera desmayado pero solo había gritado. Me dolían las manos, me había roto una uña, y toda la parte donde estuvo mi cara estaba empapada. Fue extraño porque no recordaba. Me levante y fui a la habitación de mis padres y no estaban. No sabía que había pasado, pero me sentí tan sola que me senté en el pasillo y comencé a llorar, o seguí llorando. Esta vez me habían reventado el corazón, y ya no podía escuchar mis latidos, suponía que mi organismo solo era sangre ya que me habían reventado el corazón.
Sentía que me iba a morir, la sensación era muy abrumadora, tenía ganas de romper cosas, tenía ganas de manchar las paredes, de desarmar todas las camas, de meterme debajo de ellas, quería quitarme la vida. Y no tenia mejor escenario que ese, pero no tuve el valor de matarme pero si tuve otra idea. Encontré la trincheta de mi papa, y cada vez que me venían ganas de llorar me hacia un corte en el dorso entre el pulgar y la muñeca. Eran dinos cortes hablan sido unos 15 cortes , prácticamente no sangraba, era como cortarme con una Gillette, muy doloroso, pero calmaba mis ganas de llorar, y en un momento hasta sonreí. Luego escuche el ruido del portón, me fui corriendo a dormir para que no me vieran ni tener que dar una explicación de nada.

Al otro día subo al colectivo y José estaba sentado con otra chica, otro baldazo de agua fría, me miraron me saludaron como si nada. Estaba muy frio y una compañera me pide que me siente con ella. Estudiaba psicología y me pregunto obviamente que me había pasado en la mano, yo tonta que no me había tapado los cortecitos. Le dije que me caí, solo me miro y me dijo que tenia unos guantes de mas que me los prestaba , que me fijara si no me causaban dolor al ponérmelos. La verdad que nada podía causarme más dolor que no estar sentada a su lado.
Le agradecí, me los puse y mi plan lo mismo seguía en carrera.
En el trabajo, note algo diferente. Su actitud. Estaba como liberado. Estaba como… en papel de mujeriego? Nos sentábamos en lugares diferentes, y solo los del colectivo notaban que había o hubo o se suponía que había algo entre nosotros, en el trabajo no. Y no me había dado cuenta nunca, de lo ciega que estaba que todas las compañeras “putas” (así les decía yo, que irónica) estaban alzadas (sigo siendo tan estúpida) como perras (yo fui la peor perra) por él.
“Ahhh noo” me dije a mi misma. Y por cualquier cosa me levantaba, para hablar cualquier cosa referido al trabajo por el, y este grupito de 5 chicas que de pronto estaban en su equipo de trabajo, me miraban, se reían de mi, seguramente de mis ojos hinchados y mi actitud de desesperadas. Ahí no puedo culparlas. Pasaban los días, no conseguía que me sonriera como a todas, que se vaya rápido, que se sentara con otras o incluso que se fuera de otra manera que no era el colectivo del trabajo. Se iba en auto con ellas. No lo podía creer.

Llegué a mi punto limite en una planta con mas de 600 empleados, yo iba y venia llorando de mi lugar al de él, usaba el celular para mandarle fotos o mensajes provocativos a él. Hasta que un día a la salida antes de yo subir al colectivo le pedí hablar y me dijo que no. Eso se “no” Fue lo peor que pudo pasarme ese día. Subí al colectivo, y en las dos horas de viaje solo lo llame lo llame unas 150 veces, le mande mensajes, lo llame cuando calcule que podía estar en su casa hasta que apago el celular. Al otro día, solo me di vuelta para mirarlo y justo me miro, pero su cara no era sonriente era una cara transformada de odio.  A la salida, de nuevo le pregunte si podíamos hablar y me dijo q no. Así por 3 días más. Hasta que llego el día, justo tenía que llover, salimos y me dijo
“Estás loca”
Yo... yo le dije “qué?”
“estas loca, y con los mismos ojos que me miro en la plaza esa noche me dijo, no podes llamarme mas de 100 veces, vos te pansas que eso esta bien? Esas actitudes que temes son de una loca, estas loca, yo no quiero saber nada con una loca”
Y yo le dije herida y titubeando
“pero… pero te estas haciendo el lindo, el interesante con todas esas otras chicas”
Y él me dijo
“La única persona que puede hacerme una escena de celos, la única persona que puede decirme algo es ella, no vos. Vos no sos nada Fabiana. Nunca fuiste algo para mi, nunca te di esperanzas de nada”
Eso ya no fue un baldazo de agua fría, como venia diciendo, eso fue el salto de la garganta del diablo cayendo sobre mí. Y nuestras palabras eran a los gritos en la calle, todo el mundo saliendo, todo el mundo escuchándonos. Se da la vuelta para irse, y yo llorando lo persigo y lo agarro de atrás y le digo “pará, no te vayas”, se da vuelta y me dice “no quiero saber nada con vos, no me llames, déjame en paz a mi y a mi familia” . Se da vuelta y da unos pasos mas, y yo de nuevo por detrás “no” grito, no te voy a dejar ir así, no quiero, por favor.
“Loca, loca, loca…” con cada “loca” da un paso mas cerca mio su cara se desfigura, es un rostro cruel que me lastima. Me señalaba el pecho, me empuja con el dedo “no quiero que me molestes más” y se va. Alrededor de 150 personas nos estuvieron mirando, tal vez no escuchando tal cual. Pero él se va, y en el barro de la orilla de la calle entre la entrada del trabajo caigo de rodillas, me tomo la cara, lloro por unos segundos. La lluvia es mas fuerte, me destapo la cara muchas personas vuelven a sus vidas habituales otras no dejan de mirarme, sale una compañera me llama a los gritos, hago un gesto de NO con la cabeza y me voy en sentido contrario a él. Caminando bajo la lluvia, llorando sin hablar, respirando como puedo, de vez en cuando limpiándome la cara con las manos con la misma ropa. Completamente empapada. Me siento en una garita de colectivo que va para mi casa, ya no sé que hacer, si llorar, gritar, tirarme a los autos que pasan, ir a matarme frente a él, llamarlo, contarle todo a su mujer, no se. Es como que necesito una reorganización de planes para mí, no me quiero sentir así. No quiero seguir sufriendo de esta forma.

Llego a casa, mi hermano le conto la verdad a mi mama, mi mama llorando yo llorando, trata de hacer entrarme en razón. Razón? Acoso la tengo? Tengo la capacidad, siento que la perdí hace tanto, o siento que nací sin ella. Siento que puedo tener razón para las materias del colegio, ya en la facultad no pude, y en la vida no puedo , me cuesta. Que me pasa. Porque me pasa esto. Porque puedo sentir que mi vida vale tan poco cuando no puede ser como yo lo pensaba. Porque estas ganas de gritar, porque me pierdo en el llanto. Porque no encuentro salidas inteligentes que no impliquen dañarme aun mas. Todas mis dudas son respecto a si debo y merezco seguir o no. He perdido las ganas de estar viva, justo llega la navidad, y salgo del trabajo como si no hubiera nadie. Me pasan a buscar, la peor navidad de mi vida, aunque amo las fiestas. Solo quiero llorar, y ya la mayoría sabe porque, pero nadie tiene respuestas para mi, 24 años se ve que son suficientes para entender las cosas, 24 años se ve que son suficientes para entender todo.
Y desde ese día decidí no mirarlo mas, reconocía sus colores, él era el único que vestía de tanto marrón. Y si veía ese color agachaba la cabeza. Evitaba su equipo de trabajo, evitaba todo fueron 8 meses que lo evite, hasta que mi compañera me dijo “se va, consiguió algo mejor cerca de su casa” y mire… vi que iba saludando a todos los que habían compartido algo con el, saludo a todos menos a mi. No esperaba su saludo, después de esa pelea que dejo marcado mi corazón, después no de hablarle por tantos meses ni yo a el ni el a mi. Después de que no hubiera disculpas. Se fue, solo se fue.
Solo era un adolescente ambos lo éramos, tuvo una vida difícil no puedo culparlo. Me rompió el corazón, yo no sabia que era bipolar, seguramente de haberlo sabido no hubieran pasado tantas cosas. Un día cuando estábamos en relación con el primer trabajo nos juntamos a comprar unas entradas para cada uno por su lado ir a ver a su equipo de futbol , que era el mismo. Y él fue con su hijo, ahí lo conocí personalmente. Y nunca voy a olvidar, lo hermoso que era, como tampoco voy a olvidar el momento en el que José y yo estábamos hablando y su hijo dijo “mamá” “mamá” otra vez, como pude hacer eso. Yo no se si hoy 6 años después ese niño lo recordara, tal vez no, pero no se. Yo recuerdo cosas de cuando tenia 1 año. Y el tenia casi 2.

Me pregunto que diría hoy José de mi si supiera, que si, realmente estaba loca, digamos. Que había algo de no normal en mí. Que yo no era una mala persona, solo que lo amaba el doble de lo que alguien seguramente pueda llegar a amarlo alguna vez.
A veces me pregunto que será de él, o que pasaría si lo viera.
Ojala sea feliz, ojala no haya seguido por el mismo camino de la infidelidad. Camino que él me hizo conocer, pero que no lo culpo ni mucho menos me culpo, hay tantos conceptos que los tenia interpretados de una forma y de pronto con la enfermedad me doy cuenta que hay cosas que no son como yo creía, son mejor o peor, o sólo son diferentes.

viernes, 9 de mayo de 2014

Tengo eso...

Tengo esta idea en mi cabeza, en mis dedos, en mi pecho, en mis rodillas, en cada articulación, en cada parte de donde mi sangre circula. 
Tengo este sentimiento que no se si lo es, no se que es, ni siquiera se como detenerlo para que no siga agrandándose donde quiera que lo este haciendo, solo se como alimentarlo, como si fuera un cachorrito bebe. Es difícil descifrar lo que siento, tan difícil no entiendo que puedo hacer, ni lo que hago. Me recargo con lo que conozco pero aun ahí esta en mi cabeza, en todo lo de mi, esa clase de cosa que no debería estar ahí. Aun no puedo borrar. Es esa la razón por la que hago textos que borro y escribo y vuelvo a borrar. Pero nada funciona, cuanto hace ya?. Aun no puedo entender porque a la noche antes de dormir lo siento, presionándome cada vez menos cada vez mas, no entiendo que es eso. No es amor, no es querer, es capricho acaso?
Tengo éste pedacito de nada que me recorre como si fuera un glóbulo, pero a esta altura creo que no es ni rojo ni blanco, parece rosado a veces. A veces gris. Hago lo que no debería porque no soluciono nada, no se que puedo hacer para compensar. Y me siento atada de pies y es suficiente para mi, para estar imposibilitada. No puedo caminar correctamente. Tengo este ardor en el estomago que luego se va y la vida es perfecta, pero vuelve a aparecer, cuando estoy sola, o cuando estoy sentada acá. Esta complicado porque no me voy a levantar de esta silla para dejar de sentir lo que me hace mal. Entonces que puedo hacer?
Tengo esta sensación de querer solucionar las cosas, pero no se por donde empezar si ya lo hice antes. Es duro cuando no entiendo que es,y si en algún momento me ilumino y lo se, no lo puedo contar tampoco. No lo puedo expresar, no lo puedo gritar. No es amor, no es cariño, se trata solo de un capricho mas, cada vez me acerco mas a eso. Cuando lo escribo puede que lo entienda un uno por ciento mas, pero nada mas. Tengo que hablar, tengo que desahogarme de alguna forma, hay algo que me esta ardiendo en los dedos. Nadie puede ayudarme ni aunque me lean. No importa lo que escriba porque no se va a solucionar pero al menos me libero en parte, libero esa parte de mi alma que se auto mutila cuando hago o pienso mal (siempre tan dramática mi alma) y logro desatar mis pies. 
Será que otra noche mas veré una película de las que me recargan. Es lo mas seguro, cuanto lo siento mi querida psicóloga, pero en estos momentos lo siento así, no tengo otra alternativa. No voy a tomar nada para el ardor, el dolor, picazón, escozor e irritación. No se trata de amor ya tengo a quien amar, tampoco es cariño ya lo tengo destinado, no es odio, no es rencor, es capricho. Es un simple y tonto capricho actual, una idea formada arbitrariamente por mis corteza cerebral, fuera de las estúpidas reglas, ordinarias, tontas, comunes y sin razón.

martes, 6 de mayo de 2014

La ironía de mi vida

Sólo se trataba de una chica que vivía en un barrio que casi nadie conocía, y creció jugando lo que su padre le regalaba cada vez que cobraba. Su madre y su hermano eran parte también de esa casa, en el barrio donde creció.
El tiempo fue pasando, ya estaba en el secundario y cantaba en el coro de la iglesia, ya le gustaba destacarse; comunión y confirmación hechas, que mas se le podía pedir aparte de las buenas notas. Siempre con las amigas más buenas.
Pero un día dejo de ser niña y  comenzó a salir, a ver chicos. Se perfumaba, se maquillaba. Salía de su casa de pantalones y campera. Pero llegaba a destino con gran escote y pollera.
Ella quería conquistar la noche bailando, más y más. Así tuvo cientos de romances de una noche o tal vez más. La niña del barrio ya no era niña, era una mujer. Aun así le gustaba caminar por las calles de tierra. Ver animé. Y jugar juegos de computadora. Y sin importar la hora que sea también le gustaba volver a su casa caminando.
Ella creía que nunca algo podía pasarle, y así fue. Caminaba de madrugada. Se relacionó con gente que se drogaba mucho. Ella tomaba mucho alcohol, fumaba en exceso los fines de semana. Relaciones sexuales prematuras y descuidadas, pero nunca nada malo pasaba.
Ella vivía su mundo como nadie.
Había muchos chicos que daban todo por su amor de alguna forma, pero ella no quería esos. Ella quería lo difícil, lo complicado, lo que ella fue una vez, lo inocente.
Una extraña para todos caminando y cruzando el puente que va a los pubs. Dentro del Boliche, Baile o Pub no le importaba estar sola, siempre alguien podía invitarle algo para tomar, siempre había algún conocido.
Y si, siempre había alguien que perdía o ganaba, pero ella siempre ganaba, y los otros perdían la cabeza.
Una extraña fuera de su barrio esperando cumplir lo que su ser le pedía.  Más, más, más … no iba a morir, no iba a tener un accidente, no iba a contagiarse de alguna enfermedad, no iban a robarle o violarla, ya más no podían lastimar su corazón. Ella estaba segura.
Nunca dejo de creer que nada iba a pasarle.
Y vivió esa vida muchos muchos años. Hasta que un día tanta actividad le jugo una mala pasada, fue al hospital y otra persona mas fue diagnosticada con trastorno bipolar.

¿Que irónico no?

lunes, 5 de mayo de 2014

A mi maldita y estúpida razón de ser INESTABLE :@

Hay sol pero el cielo esta lleno de cenizas flotando, cenizas de los que te llevaste y/o de los que se suicidaron; la imagen no es nítida, así son estos días por aquí. 
Buscando como salir de acá de este mundo en el que he caído, donde el silencio o el ruido dan igual. Hay risas hay enojos pero nada me llena por completo. Están las personas de siempre, pero poco a poco van desapareciendo misteriosamente. Y es porque podes hacerme lo que querés, porque podes destruirme el entorno o transformarlo. Porque podés hacerme sentir la peor persona cuando digo algo a alguien. Porque podés hacerme el ángel salvador cuando hago algo por la humanidad. Pero me harte de esta situación, no voy a dejar de luchar contra vos. Y aunque me derrumbes me voy a levantar, como lo hice toda la vida, aun cuando no sabia como. A veces un día, a veces siete llorando por algo que no podía entender. A veces con la energía para mover montañas, y volar como un superheroe. A veces uno o dos meses encerrada en mi habitación, sin querer ver a nadie, para sentirme mejor. No quiero mas eso, no lo quiero tan seguido ya. 
Ahora me siento dentro de una casa donde solo hay ventanas con delgados vidrios, y con un movimiento de mi mano desatas un huracán, que de una manera imposible solo rompe los vidrios, los cristales me atraviesan  pero solo rozándome la piel, como si fueran un fino papel. Cierro los ojos, tanta fuerza ya no puedo hacer, decido relajar la cara, el mal tiempo paso. Afuera sigue el color extraño apenas puedo abrir los ojos, pero no quiero que me tengas encerrada aquí con miedo a lastimarme. Como llegue hasta aquí? Ves?, no soy solo yo, vos actuas también. Pero no me importa porque voy a descalzarme de estas estúpidas botas negras, y voy a caminar por el vidrio como si no me doliera, como si no doliera. Y no voy a morir desangrada por mas que la llegada a la puerta sea extensa, porque aunque también hagas cenizas conmigo algún día, aunque me quiebres cada hueso de mi ser, aunque hayas alejado a todos de mi y aunque consigas volverme realmente loca voy a reaparecer de las raíces del árbol que mas me gusta, voy a crecer con el. Y vas a tener que temerme a mi, porque nunca me voy a dar por vencida. Puedo tener diferente el cerebro, puedo ser distinta a la hora de hablar, puedo decir malas palabras, puedo ser difícil de descifrar, puedo ser egoísta, puedo tener ataques de sinceridad respecto a los secretos de los demás, puedo ser muchas cosas pero siempre fui diferente y voy a seguir siéndolo pero no porque vos lo digas, no porque vos lo impongas, no porque quieras convertirme en cenizas. Me estas matando células de mi ser, lo siento, yo me siento atravesada en el pecho como si una lanza hubiese dado en el blanco, sin embargo tengo que vivir con eso. Que injusta, porque tuviste que existir? No quiero terminar internada en un hospital. Eso les pasa a las celebridades de hollywood . Ni un día, ni un mes. No quiero eso para mi. Mi idea es tratar, intentar lograr el equilibrio entre las depresiones y la “vida loca”, entre esas ganas pocos entendibles por los demás de hundirme en mi campera XXL sin ver a nadie nunca más o de saltar sobre la euforia.
Entonce voy a salir de las raíces del árbol que me gusta, como ya lo he dicho y ni las hormigas, ni el leñador van a detenerme, voy a ser el mas alto como "El General Sherman".
Que me decís de eso estúpida enfermedad? Que me decís de eso maldita seas!? No me vas a alejar de los que amo, de los que quiero conmigo, de los que me ayudan día a día, porque ellos también están sufriendo, están sufriendo y es por mi. Es por mi que sufren en silencio.